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Alzira achaca al retraso de la depuradora los vertidos al Júcar

El retraso por parte del Ministerio de Medio Ambiente y de la Generalitat en la construcción de la última de las cuatro depuradoras proyectadas para descontaminar el río Júcar y L'Albufera, junto con la sanción de 133.705 euros impuesta al Ayuntamiento de Alzira por verter aguas residuales sin depurar, ha indignado al equipo de gobierno municipal, que ayer calificó la multa de "injusta e irracional".

El alcalde de Alzira, Pedro Grande, exigió a las administraciones central y autonómica que "cumplan" el Plan Director de Saneamiento y Depuración, ya que "la depuradora prevista es de su responsabilidad".

El concejal de Medio Ambiente, Arturo Gallego, criticó con dureza al Gobierno del PP por su "incongruencia" al imponerles "una multa el Ministerio de Medio Ambiente, que es el que tiene la obligación de construir la depuradora". La multa ahora confirmada fue fruto de un expediente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, dependiente de Medio Ambiente. Tras el convenio firmado entre Medio Ambiente y la Generalitat en 1996 se construyeron las depuradoras de Sueca, Sollana y Algemesí, pero queda todavía la prevista para Alzira, Carcaixent, La Pobla Llarga y Castelló de la Ribera, comenzada a finales de 2002.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de febrero de 2003