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AMENAZA DE GUERRA | El papel de España

Aznar pide a los líderes de la UE que apoyen la "aplicación estricta" de la 1.441

El jefe del Gobierno español envía una carta a la presidencia griega ante la cumbre de mañana

El presidente del Gobierno español, José María Aznar, pidió ayer que la UE se declare en favor de "la aplicación estricta y en un breve plazo de la resolución 1.441" de la ONU y que se tenga en cuenta la opinión de los países de la ampliación, en una carta al actual presidente de la Unión, el primer ministro griego, Costas Simitis, en vísperas de la cumbre extraordinaria que los Quince celebrarán mañana a última hora de la tarde en Bruselas. Aznar cree que se debe partir de la " posición común y consensuada obtenida en el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores del 27 de enero".

Holanda se sumó ayer a quienes abogan por una segunda resolución en la cual se conceda más tiempo a los inspectores de desarme, pero subrayó que debe ir acompañada de un ultimátum. "Hans Blix ha dicho que necesitará sólo de unas semanas si Irak coopera. Démosle entonces unas semanas suplementarias pero con un ultimátum a Sadam", manifestó el ministro holandés de Exteriores, Jaap de Hoop Scheffer. El presidente de la Comisión, Romano Prodi, también se decantó por que prosigan las inspecciones en una conversación telefónica con el líder ruso, Vladímir Putin.

"El mejor principio para nuestro encuentro es partir de la posición común y consensuada obtenida en el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores del 27 de enero", afirma Aznar en la carta a Simitis difundida ayer por la presidencia de la UE. Los ministros de Exteriores exigieron en esa fecha a Irak que cumpliera sin demora el mandato de la ONU al tiempo que respaldaron la idea de intensificar las inspecciones.

"Hemos de tener en cuenta los dos informes presentados por los jefes de los inspectores y los compromisos a los que llegue la Alianza Atlántica", añade el jefe del Gobierno en referencia a la petición estadounidense de que la OTAN emprenda planes militares preventivos para la defensa de Turquía, petición que ha provocado una de las crisis más graves en la historia de la organización al haber sido bloqueada por Francia, Alemania y Bélgica.

"Nuestra deliberación debe centrarse en la aplicación estricta y en un breve plazo de la resolución 1.441", sentencia Aznar. La resolución 1.441 exige a Sadam Husein el desarme completo y a colaborar con los inspectores de la ONU y le advierte de que afronta serias consecuencias si su Gobierno viola el mandato de la ONU.

En otra carta enviada el jueves a todos sus colegas de la Unión, el primer ministro británico, Tony Blair, afirmaba que los Quince deben dejar claro el lunes que, aunque la guerra es el "último recurso", ningún Estado debe descartarla si Sadam no aprovecha "la última oportunidad" de desarmarse.

Aznar comprende, por otra parte, los deseos de los países de la ampliación de participar en el debate de la cumbre: "Todos consideramos muy justificado el gran interés que los 13 países de la ampliación han mostrado por participar en el Consejo Europeo o, al menos, en la cena posterior".

Los 13 países de la ampliación son Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Letonia, Lituania, Estonia, Chipre y Malta (todos ellos ingresarán en 2004), Rumania y Bulgaria (2007), además de Turquía (las negociaciones de adhesión deberían empezar en 2005).

Aznar y Blair querían que la presencia de los 13 fuera plena desde el primer minuto en la cumbre de mañana, pero Jacques Chirac y Gerhard Schröder se resistieron en un gesto que ha sido interpretado como una represalia del presidente francés y del canciller alemán a la famosa carta de apoyo a las tesis bélicas del presidente George W. Bush contra Irak, suscrita el 30 de enero por los líderes del Reino Unido, España, Italia, Portugal, Dinamarca junto con los dirigentes de Polonia, Hungría y la República Checa.

La presidencia griega ha programado finalmente un encuentro de la troika de la UE (Simitis, Prodi y el alto representante, Javier Solana) con los jefes de Gobierno de los 13 países de la ampliación el martes. El gesto ha irritado sobremanera al polaco Leszek Miller, quien ha dicho que enviará a su ministro de Asuntos Exteriores. También parece que seguirán su ejemplo los de Turquía, Malta y Letonia. Muchos de ellos creen ver en esta marginación un gesto de desconfianza por su claro apoyo a las tesis norteamericanas.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de febrero de 2003