Tribuna:LA POLÉMICA DE LAS PENSIONES
Tribuna
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Engañar a los mayores

En diciembre de 1998, la Junta de Andalucía aprobaba dar una paga única a los preceptores de pensiones no contributivas, por un importe de 9.395 pesetas (hoy serían 56,47 euros). Recordarán que se montó una escandalera, una agria polémica entre la Junta y el Gobierno, entre el PSOE y el PP. Unos (los primeros), vendiendo que la Junta le subía las pensiones a los mayores; otros (los segundos), diciendo que eso era una paga única, no consolidable... La batalla llegó al Tribunal Constitucional, el cual, en el breve plazo de cuatro años, ha fallado que la Junta de Andalucía no invadió las competencias del Gobierno en materia de Seguridad Social. Evidentemente, en treinta y cinco páginas de sentencia (hay que justificar el sueldo) se dicen muchas cosas, algunas tan interesantes como que son ayudas complementarias, que no está prevista su actualización y que tienen carácter extraordinario. Es decir, que de "subida de pensiones" como se vendió a bombo y platillo, nada de nada.

Hubo entonces quien habló de que Chaves estaba dando con ello una "limosna" a algunos andaluces. No comparto la expresión, porque en Andalucía la cuantía de las pensiones no contributivas es baja. Pero no está lejos de la verdad si la referimos a la actitud con que Chaves y la Junta de Andalucía se enfrentan con el problema de la cuantía de las prestaciones: no se arregla con una paga única, por más que ésta sea siempre bienvenida.

Bueno, pues con polémica y todo, la Junta entregó esa paga complementaria (y muy cortita en su cuantía) en el mes de abril de 1999. ¿Recuerdan qué es lo que ocurrió en mayo de 1999? Efectivamente: hubo elecciones municipales. Ya es casualidad que la Junta de Andalucía decidiera que las pensiones no contributivas de los andaluces son bajas, y que hay que "complementarlas", justo antes de las elecciones. Pero claro, después, si te he visto no me acuerdo, porque ya no volvió a hablarse del tema... hasta ahora. Es decir, que a los mayores andaluces se les vendió la burra de que el PSOE les subían las pensiones (¡ojo, sólo afectaba a las no contributivas y por un solo año!) justo un mes antes de las elecciones.

Era (¿quién puede dudarlo?) una medida buena desde la perspectiva de la asistencia social a los menos favorecidos. Pero una buena medida, que se hace justo antes de las elecciones y no tiene continuidad, empieza a parecer otra cosa. Y si pasan los años y se confirma que no había voluntad de consolidar ese "complemento" a las pensiones no contributivas, pues uno no puede evitar pensar que se engañó a los mayores andaluces. Y si ahora, en el 2003 (no lo olvidemos, año de elecciones municipales), la Junta vuelve a sacar un nuevo decreto, aprobando una nueva "ayuda económica extraordinaria", la cosa ofrece pocas dudas. Verde y con asas...

Y si no, me apuesto lo que quieran a que esta medida ("tiene carácter extraordinario como consecuencia de quedar limitada su vigencia al ejercicio de 2003, sin que implique el derecho a seguir percibiéndolas en el futuro", dice el propio Decreto 311/2002, de 23 de diciembre) no tendrá continuidad, a que el año que viene no volverán a dar una nueva paga extra. Bueno, el año que viene quizá sí, porque habrá elecciones andaluzas; pero al siguiente, ya verán. No me negarán que no tiene gracia lo de "sin que implique el derecho a seguir percibiéndolas en el futuro": no vaya a ser que alguien se confunda, y crea que es de verdad una subida de pensiones.

Lo que latía en el fondo (hoy lo comprobamos de nuevo) era la voluntad de engañar a los mayores andaluces. Por no retrotraernos mucho en el tiempo, citaremos sólo algunos titulares recientes: "El Constitucional da a Chaves la razón en la subida de pensiones" (El Correo de Andalucía, 20 de diciembre pasado); "El Constitucional avala la subida de las pensiones no contributivas" (Diario de Sevilla, 20 de diciembre de 2002), etcétera. ¿De qué subida hablan el PSOE y la Junta de Andalucía?

En la política española, y especialmente en la política andaluza, la diferencia entre la estafa política y las buenas medidas es muy tenue, y depende de sutiles matices. En este caso, no me caben dudas: aquí no hay sutilezas ni matices, se trata de una nueva estafa política, de un nuevo caso de engaño a nuestros mayores, de una nueva desvergüenza de Chaves. Y si no, cómo se explica la cartita que Isaías Pérez Saldaña (de nuevo aparece este personaje, siempre ligado a turbios asuntos políticos) ha enviado a los perceptores de dicha "ayuda extraordinaria", en la que trata de venderles a nuestros mayores que con sus 73,78 euros de paga (12.276 pesetas) se les sube un 4% la pensión. ¡Hay que tener caradura!

En fin, un nuevo episodio más de ese monumental fraude que es la política social del PSOE y de la Junta de Andalucía. O peor, un nuevo capítulo más en el engaño a los mayores andaluces. Sólo hay una cosa peor que engañar a un anciano: engañar a un niño. Y, visto lo visto, no tardará el día en que desde la Junta de Andalucía se engañe también a los niños.

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