Reportaje:

La cápsula endoscópica, un ojo a través del intestino

Una minicámara permite diagnosticar de forma incruenta enfermedades como la de Crohn o la celiaca

Las técnicas endoscópicas han revolucionado en los últimos años el manejo diagnóstico y terapéutico de las enfermedades del aparato digestivo. El método más novedoso en este campo es la cápsula endoscópica, un procedimiento incruento e indoloro para el paciente que, por el momento, está indicado para detectar diferentes lesiones del intestino delgado.

Los apenas dos años de experiencia clínica en el mundo están demostrando que este sistema permite identificar con una sola prueba problemas del intestino delgado (patología celiaca, tumores, enfermedad de Crohn, lesiones producidas por fármacos, poliposis, diarrea crónica, hemorragia digestiva de origen desconocido y otros procesos tipificados como enfermedades generalizadas y que afectan al intestino delgado), que como media requieren para su diagnóstico hasta 20 pruebas convencionales.

La ingestión de una cámara encapsulada permite visualizar las lesiones intestinales
La prueba dura siete horas y simplifica en una sola hasta 20 técnicas diagnósticas

Según Felipe Martínez Alcalá, profesor de la Universidad de Sevilla y vicepresidente de la Asociación Española de Endoscopia Digestiva, que ha coordinado en los últimos meses varias reuniones científicas sobre el tema, los procesos del intestino delgado son "notablemente difíciles de detectar y además suelen presentar unos síntomas tan inespecíficos que a menudo el paciente consulta cuando el problema está ya en fases avanzadas".

Los métodos tradicionales de diagnóstico, basados en las técnicas de rayos X, sólo permiten la visualización de aproximadamente el primer tercio de esta parte del aparato digestivo, que puede medir entre seis y siete metros, por lo que gracias a la cápsula endoscópica ya es posible acceder a regiones intestinales antes inexploradas mediante técnicas endoscópicas y sin recurrir a la cirugía. "Este método sólo está implantado por el momento en España en una veintena de hospitales, públicos y privados. Es todavía una prueba cara y necesitamos más tiempo de práctica clínica, tanto para abaratar costes como para ir conociendo mejor y aumentando sus aplicaciones, que confiamos que trasciendan del ámbito exclusivamente diagnóstico y puedan servir en un futuro para, por ejemplo, ciertos tratamientos, extracción de muestras para biopsia y otros fines", afirma Martínez Alcalá.

La cápsula endoscópica es, según este especialistao, una prueba no invasiva ya que consiste en la toma oral por parte del paciente de una cámara encapsulada y tragable que, con la ayuda de los movimientos naturales del intestino delgado, se va desplazando de manera inocua por el tracto intestinal. Mientras la cápsula efectúa este recorrido, va transmitiendo señales de vídeo que son almacenadas en una unidad receptora. Para ello el paciente lleva en un cinturón el registrador, que recibe las señales transmitidas por la cápsula gracias a varios sensores colocados sobre el abdomen.

Ese proceso diagnóstico, que dura unas siete horas, se inicia en ayunas y permite la ingesta de alimentos tras las dos primeras horas. Entre tanto, el paciente puede continuar sus actividades cotidianas y hacer una vida normal sin experimentar ninguna sensación extraña como consecuencia del paso de la cápsula, que finalmente es expulsada en las heces. Este dispositivo, según explica Martínez Alcalá, transmite unas 50.000 imágenes al registrador de datos. Los datos "son procesados y presentados como un vídeo de imágenes del aparato digestivo, que permiten a los facultativos ver, editar, archivar y guardar cualquiera de esas imágenes".

Por el momento, en torno a un millar de españoles se han beneficiado de este procedimiento que, en opinión de Martínez Alcalá, es "el preferido por los pacientes con lesiones del intestino delgado por su comodidad, inocuidad y precisión".

Esta prueba ambulatoria, que se aplica en las unidades hospitalarias de endoscopia digestiva, posee una capacidad diagnóstica superior al 70% cuando existe sospecha de patología del intestino delgado. Los expertos consideran además, a partir de trabajos publicados en la revista Gastrointestinal Endoscopy, que en el 58% de los pacientes los trastornos diagnosticados por la cápsula no pudieron ser previamente detectados por ninguno de los procedimientos convencionales al uso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de febrero de 2003.

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