Justo Navarro recrea en 'F.' la vida del poeta Gabriel Ferrater

El escritor granadino mezcla realidad y ficción en su nueva novela

La primera frase ya marca el tono de F. (Anagrama), la nueva novela de Justo Navarro: "Hubo una vez un hombre que a los 35 años prometió no vivir más de cincuenta". El hombre era el poeta, crítico y traductor Gabriel Ferrater, y la profecía (que en realidad nunca se supo si la pronunció o no el poeta) la contó Jaime Salinas, el editor. Ferrater se quitó la vida el 27 de abril de 1972, a los 50 años.

Es una novela en la que Justo Navarro (Granada, 1953) mezcla realidad y ficción, esta última como una especie de ojo amplificador para ver mejor el mundo. Ante el debate que divide a los partidiarios y detractores de combinar hechos reales y ficción, él defiende a capa y espada la contaminación de ambos géneros. "En F. tomo un personaje que me tengo que inventar a partir de su vida y de su personalidad. Fue crear una novela de un hombre de quien Gil de Biedma, que lo conoció en profundidad, dijo que era la persona más inteligente que había conocido", comenta el autor de El alma del controlador aéreo y Un aviador prevé su muerte, por el que recibió el Premio de la Crítica 1987.

La novela describe la sociedad catalana de los años sesenta y setenta; el mundo editorial en el que Ferrater trabajaba traduciendo a Dashiell Hammett (aparecen Jaime Salinas; Carlos Barral y su mujer, Yvonne; Carmen Balcells) y un ambiente reconstruido químicamente por los derivados de las benzodiazepinas (Valium, Librium) y alcohol en abundancia. "Los ansiolíticos y el alcohol son dos ingredientes de la generación de Ferrater, como en otras han sido los estupefacientes, para tratar de aguantar. Forman parte de una época y F. no era una excepción, era un ejemplo de su tiempo".

Dinero y libros

También había mucho sexo entre pacto y pacto editorial, un mundo del que Ferrater decía machaconamente que movía tanto dinero como Hollywood y la CIA juntos ("si no hay dinero, no hay libros", advierte Navarro). Y Ferrater se enamoraba invariablemente de chicas bastante más jóvenes que él. "F. también es una novela de amor, del deseo de conocer a otra persona, de amarlo todo y tener una vida plena". La personalidad del personaje la componía una mezcla de adolescente de 44 años, hijo de una familia arruinada y huérfano a edad temprana. "Era un hombre profundamente bondadoso y frágil, que vivía fuera de su tiempo. Fue al colegio a los nueve años y a la mili muy tarde, siempre vive a destiempo. Esa escala que hay siempre entre él y la realidad quizá explique que le gustaran las mujeres más jóvenes".

F. trata sobre la idea del destino, "de alguien que a los 35 años ya dice que no va a vivir más allá de los 50, que podía ser un disparate o una simple ocurrencia, y que en realidad se convierte en la historia de su destino".

Al final de esta novela corta, Justo Navarro añade una extensa bibliografía, las fuentes que han alimentado F. Entre los libros citados se encuentran las memorias de Barral; la biografía Gabriel Ferrater, de María Ángeles Cabré, y Momentos decisivos, de Félix de Azúa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 31 de enero de 2003.

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