Reportaje:

El olfato financiero de los partidos

El informe del Tribunal de Cuentas detalla curiosas operaciones económicas de la mayoría de formaciones catalanas en 1999

La mayoría de partidos catalanes deben de tener en sus filas a algún lince en cuestiones económicas. Así se deduce del último informe del Tribunal de Cuentas sobre la situación financiera de los partidos, correspondiente al ejercicio de 1999, que revela episodios curiosos que demuestran una gran pericia. Todas las operaciones descritas son perfectamente legales, pero algunas difícilmente realizables por un ciudadano de a pie. Lo que sigue es un resumen de las habilidades de cada partido:

- CDC. Expertos en mercadotecnia. Los estudiosos de mercadotecnia tienen un filón en un producto que ofrece CDC desde hace años. Sin hacer ningún tipo de publicidad, Convergència vende cada año miles de bonos que muy poca gente sabe dónde comprar. Los informes del Tribunal de Cuentas explican año tras año que en algunas oficinas de una entidad bancaria pueden adquirirse bonos de 5.000 y 25.000 pesetas cada uno de ayuda al partido nacionalista. También año tras año el Tribunal señala que "dada la naturaleza anónima de estas aportaciones no se ha podido comprobar el cumplimiento del límite legal establecido para las aportaciones privadas".

CDC recauda cada año centenares de miles de euros al vender bonos que casi no publicita
El PSC debe 14,14 millones de euros por dos créditos que vencieron en 1994

En 1999, Convergència recaudó a través de la venta de estos misteriosos bonos 1,47 millones de euros (244 millones de pesetas). Fuentes del partido explican que la formación tiene firmado un contrato con La Caixa para vender estos bonos y que las oficinas que disponen de este producto se anuncian a los militantes y simpatizantes a través de cartas personales.

- PSC. Créditos vencidos. El Partit dels Socialistes (PSC) ha demostrado una gran habilidad para conseguir que las entidades financieras tengan mucha paciencia a la hora de recuperar el dinero de un crédito vencido. En 1994 vencieron dos pólizas por valor de 7,81 millones de euros (1.300 millones de pesetas). Este préstamo ha generado unos intereses de 6,33 millones de euros (1.054 millones de pesetas), que, según el informe del Tribunal de Cuentas también están pendientes de pago. En total, por tanto, 14,14 millones de euros (2.354 millones de pesetas) procedentes de créditos vencidos en 1994.

Los socialistas, que se niegan a facilitar la entidad bancaria con que suscribieron el préstamo, subrayan que no existe ninguna condonación. "Nuestra contabilidad, a diferencia de la de otros, refleja exactamente la situación patrimonial de la organización, que es la que es", afirma un portavoz oficial. "Nosotros tenemos una deuda de 2.300 millones y otros [CDC] han obtenido 1.500 millones en bonos anónimos en ocho años", añade un dirigente en referencia a la recaudación de bonos entre 1993 y 1999.

- PPC. Invisible. El Partido Popular de Cataluña ha conseguido lo que sueña más de un contribuyente: ser invisible. El PP catalán, que lleva años anunciando giros catalanistas, no existe como tal, sino que está absolutamente subsumido dentro del PP. La formación ha añadido la C -de Cataluña- en su logotipo, pero lo que da una idea exacta de su verdadera autonomía es la cuenta de resultados del partido: está absolutamente integrada dentro de la contabilidad general del PP de toda España.

- ERC. Plusvalía inmobiliaria. El Tribunal de Cuentas describe una operación inmobiliaria de ERC que le reportó suculentos beneficios: compró un inmueble por 60 millones de pesetas (0,36 millones de euros) y el mismo día lo vendió a una sociedad por 70 millones y un local y un aparcamiento valorados en otros 45 millones. En total, 115 millones. La operación no está contabilizada adecuadamente, según el organismo fiscalizador.

Un portavoz de ERC explica que la operación se realizó en Lleida en 1999. El partido tenía un alquiler con opción de compra sobre un local por el que estaba enormemente interesado una empresa a fin de levantar un bloque de pisos en la manzana. El incremento de 60 a 70 millones corresponde, según ERC, a los impuestos, y el partido subraya que la operación se desarrolló en un solo día porque ya estaba pactada con anterioridad. "Era una operación muy ventajosa que supimos aprovechar", afirman fuentes del partido.

- UDC. Récord de donativos. Unió Democràtica (UDC), cuya financiación está en tela de juicio a raíz del caso Pallerols, ha demostrado una enorme habilidad por acumular donativos anónimos, quizá por su orientación democristiana. Unió es el partido en que este tipo de aportaciones representan un porcentaje mayor sobre sus ingresos. Según los datos publicitados por el Tribunal de Cuentas, esta figura es irrelevante en los partidos de izquierda, mientras que los bonos de CDC -otra forma de donativo anónimo- suponen el 22,5% de los ingresos del partido. En el caso de Unió los donativos anónimos fueron el 36,8% de los ingresos declarados por la formación democristiana, que le reportaron 1,06 millones de euros (176 millones de pesetas). Unió sostiene que este dinero de procedencia anónima se recolecta durante los aplecs y actos con militantes y simpatizantes.

- ICV. Expertos en Bolsa. Las cuentas de Iniciativa son las que reciben menos objeciones por parte del Tribunal de Cuentas. El partido ecosocialista, el más contrario al capitalismo dentro del actual arco parlamentario, ha demostrado una gran pericia en Bolsa. En 1999 tenía 144 millones de pesetas en fondos de inversión, que, tras la enajenación de 64 millones le reportaron 3,4 millones de pesetas en plusvalías. ICV ha evitado detallar qué fondos tenía suscritos y señala que en la actualidad sólo sigue vigente una parte y sólo como garantía de créditos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 28 de enero de 2003.

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