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Los profesores universitarios italianos tendrán contratos temporales

Las universidades italianas podrán contratar temporalmente y despedir a los profesores que no satisfagan las exigencias de calidad del centro. Éste es el aspecto más llamativo y polémico de la reforma anunciada ayer por la ministra italiana de Educación, Leticia Moratti, en una reunión con la Conferencia de Rectores Universitarios de Italia (CRUI).

De acuerdo con el esquema presentado por la ministra, las universidades podrán contratar a sus profesores por periodos de tres años, renovables por otros tres o cancelables en función de la calidad del docente, que podrá también obtener un contrato indefinido si su trabajo convence a la universidad. La revolución en las contrataciones irá acompañada de cambios en la selección. Los profesores ordinarios y los asociados tendrán que ser elegidos de un listado oficial en el que figurarán todos los que hayan superado las pruebas de idoneidad convocadas cada dos años.

"El sistema de reclutamiento actual", dijo la ministra a los rectores, "no premia la movilidad y es demasiado local". De ahí que se haya decidido a buscar otro sistema que cree una "idoneidad científica nacional" mediante concurso cada dos años, "uno para profesores ordinarios y otro para asociados sobre la base de unos criterios generales".

Rectores

Los rectores -que en diciembre pasado dimitieron en bloque en protesta por la falta de financiación de las universidades y dieron marcha atrás después, tras obtener los fondos reclamados- acogieron ayer con moderado interés el anuncio. El presidente del CRUI, Piero Tosi, declaró que la propuesta "tendría que regularse adecuadamente, con límites y criterios precisos y transparentes".

Otros sectores, en cambio, acusaron a Moratti de aplicar un criterio "empresarial" a la reforma universitaria, mientras el diputado del grupo centrista de la Margarita, Enzo Carra, criticó la iniciativa de presentar una reforma así "fuera del Parlamento".

La ministra declaró, por su parte, que sólo pretende atender las peticiones de los rectores de un cambio en el estatus jurídico de los docentes y en el sistema de contratación. Moratti reconoció que el aspecto fundamental de esta revolución, que tardará tiempo en perfilarse, es que "introduce el principio de evaluación de los docentes, pero a cargo de las propias universidades, que podrán contratar a los profesores que figuran en la lista nacional de acuerdo con sus propias necesidades, con una valoración comparativa y, naturalmente, con procedimientos que garanticen transparencia y publicidad".

La titular de Educación advirtió de que de momento se trata de las líneas maestras de un proyecto que será discutido detalladamente con la Conferencia de Rectores, el Consejo universitario nacional y el Consejo Nacional de Estudiantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de enero de 2003