Los inspectores de la ONU intensifican sus trabajos

Los inspectores de desarme de Naciones Unidas intensificaron ayer su trabajo de supervisión de las instalaciones militares de Irak. A lo largo del día visitaron siete sitios y en uno de ellos, una fábrica de misiles, fueron acusados por su director de comportarse como gánsteres. "Un equipo de 25 inspectores irrumpieron en la planta y de una manera nunca vista antes y en un forma similar al trabajo de las bandas de gánsteres", comentó Mohamad Husein, director de la compañía de motores de misiles Al Sumud situada en Abu Ghreib, a 40 kilómetros de Bagdad.

Los expertos químicos de la ONU también visitaron las instalaciones de la compañía Al Nida, en la capital iraquí, que produce moldes y herramientas de metal, pero que los inspectores sospechan que se dedica a modificar misiles Scud. Asimismo inspeccionaron diversas plantas químicas y un centro de comunicaciones al norte de Bagdad.

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Por otra parte,el Gobierno de Arabia Saudí aseguró ayer que no ha adquirido ningún compromiso militar con Estados Unidos en caso de un ataque a Irak. El ministro de Exteriores saudí, príncipe Saud al Faisal, de visita en Sudán, declaró ayer: "Lo cierto es lo que yo dije a la prensa la semana pasada: incluso si el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprueba una resolución unánime para atacar Irak, los Estados árabes seguirán sus esfuerzos para encontrar una solución pacífica al conflicto iraquí". The New York Times aseguraba el sábado que Riad había autorizado en privado a Washington la utilización de sus bases en una eventual guerra contra Irak. Una de las fuentes militares citadas por el periódico norteamericano era el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de EE UU, general John P. Jumper.

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