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Control de los barcos peligrosos | CATÁSTROFE ECOLÓGICA EN GALICIA

El capitán de un barco francés antivertidos critica la "falta de coordinación"

El capitán del navío L'Alcion, Philippe Crassin, que durante dos semanas ha trabajado en la costa gallega intentando recuperar parte del fuel vertido por el Prestige, declaró ayer ante el micrófono de la periodista Anne Marie Chancerelle, aprovechando una escala en el puerto de Bayona (País Vasco francés), su extrañeza por "la falta de dirección y coordinación en los trabajos de recuperación".

Según este oficial de la Marina Nacional francesa, "cada barco salía a la aventura, sin que nadie lo orientase; íbamos a la busca de grandes superficies de fuel y el primero que encontraba una mancha se quedaba con ella". Crassin lamenta que "en la zona no hubiera barcos españoles trabajando junto a los belgas, alemanes, holandeses, británicos o franceses".

L'Alcion es uno de los dos barcos franceses especializados en la lucha contra mareas negras enviados a Galicia. "Uno de los problemas añadidos es que, por el mero hecho de ser una flota de origen tan variado, cada navío tiene unas posibilidades determinadas de recuperación del fuel. Además, entre el mal tiempo y el frío, las horas en que se podía bombear eran muy pocas, las del mediodía, cuando la superficie de esa capa de 10 centímetros, como de corcho negro y sucio, se hacía algo más líquida", explica Crassin.

Un trabajo complicado

Los barcos tienen que "elegir entre atacar la polución desde el borde de la mancha, donde el oleaje era tremendo, o situarse en el centro, donde la capa era tan gruesa que ofrecía una superficie lisa".

De su experiencia en otras mareas negras, Crassin ha sacado conclusiones lógicas: "Cada 10 toneladas recuperadas en el mar evitan unas 100 toneladas de residuos cuando el fuel llega a tierra y se mezcla con arena y otros sedimentos. Limpiar las playas es relativamente fácil, pero en las caletas y los acantilados es casi imposible".

L'Alcion ha operado todos los días "a 200 metros de la costa casi siempre, en zonas de acantilados o muy rocosas, precisamente para intentar evitar que el combustible que transportaba el Prestige llegase a esos lugares inaccesibles". Después de los días pasados en el mar de Galicia, L'Alcion ha recuperado un total de 105 toneladas de fuel.

Junto a Bayona, en el puerto de San Juan de Luz, ocho barcos de pesca de arrastre esperaban ayer órdenes para salir al mar con unas redes especiales para actuar contra la marea negra. Las mallas, que retienen el petróleo, se tienden entre dos barcos alejados entre sí unos 100 o 200 metros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de diciembre de 2002