CLÁSICOS DEL SIGLO XX: UNA INVITACIÓN A LA LECTURA

El más duro, el más bueno

Raymond Chandler nació en Chicago en 1888 y creció en Inglaterra, donde fue a vivir después de que su madre se divorciara de su primer marido. Estudió Derecho Internacional en Francia y Alemania hasta 1912, cuando regresó a Estados Unidos. Por entonces ya había publicado 27 poemas y un relato.

Durante la Primera Guerra Mundial sirvió en el ejército canadiense y al terminar el conflicto se enroló en el Cuerpo de Aviación británico. Tras desempeñar diversos trabajos, en 1922 empezó a trabajar como contable y auditor para una firma petrolífera. Dos años después se casó con Pearl Cecily Hurlburt, una mujer 18 años mayor que él con dos matrimonios fracasados a sus espaldas. En 1932, Chandler fue despedido de su empresa y, con el apoyo de su esposa, decidió dedicarse profesionalmente a la literatura.

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Necesitó cinco meses para escribir su primer relato, Los chantajistas no disparan, que apareció en diciembre de 1933 en la revista Black Mask, la misma publicación en la que Dashiell Hammett se dio a conocer. Chandler era un escritor lento y meticuloso que en seis años sólo produjo 19 relatos, entre ellos Asesino en la lluvia, cuyo argumento serviría de base a su primera novela, El sueño eterno, aparecida en 1939. El detective privado Philip Marlowe, protagonista y narrador de la historia, acompañaría a Chandler en el resto de sus libros.

Un tipo especial

Marlowe era un detective atípico: tenía estudios universitarios, escuchaba música clásica y resolvía problemas de ajedrez. Bordeaba los cuarenta y sus ojos grises ya habían visto de todo, pero seguía confiando en el género humano a pesar de los amigos traidores, las mujeres infieles y los clientes mentirosos. Eso sí, no era ingenuo, y su lengua mordaz, rápida como un látigo, siempre estaba lista para castigar a cualquier impertinente, hombre o mujer, que se cruzara en su camino.

En 1940 aparece Adiós, muñeca y dos años después La ventana alta, considerada por el autor como la peor de sus novelas. Chandler remonta el vuelo en 1943 con la publicación de La dama del lago, a la que seguiría, en 1949, La hermana pequeña.

Su sexta novela, El largo adiós, supuso su definitiva consagración como escritor en 1953, pero la alegría no duró mucho: Pearl Cecily Hurlburt murió al año siguiente y Chandler entró en crisis. Años después conocería a Helga Greene, que se convertiría en su agente literaria y su pareja. En 1958 publicó su último libro, Playback. Chandler murió el 26 de marzo de 1959 en La Jolla, California, dejando una novela inconclusa, La historia de Poodle Springs.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de diciembre de 2002.

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