Vall Companys se va de América

El líder europeo en porcino vende sus granjas en Estados Unidos por 60 millones

El grupo leridano Vall Companys, el mayor productor de porcino de la Unión Europea, con unas 160.000 cerdas, ha abandonado el negocio en Estados Unidos. Una década después de su desembarco en ese país, la empresa, propiedad sólo desde hace poco más de un año de José Vall Palau, ha liquidado su negocio de porcino en ese país con la venta de todos sus activos a la multinacional cárnica estadounidense Smithfield Foods por 60 millones de euros. Las previsiones iniciales contemplaban unos ingresos de unos 90 millones de euros.

El objetivo de José Vall Palau es consolidar el grupo no sólo en la producción de porcino, sino también en productos elaborados
Tras la entrada en el vacuno con la compra del 20% de Frimancha, la apuesta es participar en el sector avícola y de productos curados

Vall Companys inició su andadura en Estados Unidos en 1993 con la constitución de la sociedad Vall Inc. A diferencia de la política seguida por el grupo en España, basada en la integración (contratos con granjeros para el engorde de los animales en sus propias explotaciones), la firma leridana optó por instalaciones propias, desde la fábricas de piensos hasta las granjas en Oklahoma y Kentuchy, con unas 20.000 madres y la venta anual de casi 500.000 animales para sacrificio. Las inversiones ascendieron a unos 90 millones de euros. Aunque en un primer momento la aventura americana supuso pérdidas, en 1999 entró en beneficios con unas ventas de unos 40 millones de euros.

El grupo Vall Companys, con una facturación de 470 millones de euros y un beneficio de casi 40 millones, es una empresa de referencia en el sector del porcino, creada por José María y su hemano Antonio y que heredaron sus hijos Jose Vall Palau y sus primos Ramón y José María Vall Pla. La existencia de estrategias diferentes a la hora de enfocar el futuro del grupo supusieron en los años precedentes la paralización de algunos proyectos, como la construcción del mayor matadero y complejo cárnico de Europa en Aragón, con una inversión de 100 millones de euros. Esta situación se zanjó hace poco más de un año cuando Jose Vall Palau adquirió el 50% de la sociedad a sus primos por unos 138 millones de euros y se convirtió en único propietario.

La venta del negocio en Estados Unidos se enmarca en la nueva estrategia del grupo de concentrar su negocio en la Unión Europea, aumentar su diversificación, y también para hacer frente al pago de las acciones de los anteriores copropietarios.

De la producción de porcino como casi único eje de su actividad, el grupo Vall Company ha pasado a operar en el vacuno con la compra a primeros de este año del 20% de la cárnica Frimancha. Vall Company y Frimancha constituyeron la sociedad Agropecuaria Frivall para la producción de porcino destinado a la planta de Valdepeñas. A medio plazo, el grupo se plantea entrar en el negocio de embutidos o jamones curados. El desarrollo de su política industrial del sector cárnico se extiende igualmente, entre otras sociedades, al control del 100% del matadero Patel en Cataluña.

Vall Company fue un grupo pionero en la producción en España de porcino bajo régimen de integración. Inicialmente, ese proceso se desarrolló en Cataluña y Aragón y en los últimos años se ha extendido a otras zonas como ambas mesetas.

Punto de referencia

En los últimos tiempos, en medios del sector de porcino se manejaba la idea de que los precios de la lonja de Lérida, punto de referencia en el mercado nacional de porcino para sacrificio, los fijaba el grupo Vall. Para reducir esa fuerte dependencia de un solo operador y a la vez, para diseñar su propia ganadería, los principales grupos cárnicos como Campofrío, Navidul, Óscar Mayer (hoy todas en el grupo Campofrío) y El Pozo, aumentaron las producciones de cerdos en granjas propias o bajo contratos con ganaderos. Todo ello ha supuesto que hoy sólo 20 grupos controlen el 50% de la oferta y que miles de porcicultores hayan abandonado o se hayan convertido en asalaridos de los grandes grupos.

La política de diversificación del líder en el porcino contempla finalmente el desembarco en el sector de la avicultura de carne en Cataluña tras una serie de intentos frustrados. Vall Companys mantiene su posición entre las empresas más importantes en España en otros sectores como la fabricación de harinas y de piensos.

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