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SALUD

Los pacientes con marcapasos envían mensajes desde el corazón al médico

Dos hospitales españoles estudian el sistema de monitorización domiciliaria

En un futuro no lejano los pacientes que lleven un marcapasos o desfibrilador implantado en el corazón podrán evitar los desplazamientos al hospital para los controles rutinarios.

La Monotorización Domiciliaria (Home Monitoring) es un sistema de comunicación telefónica por sistema GSM incorporado a los marcapasos o desfibriladores más modernos que emite automáticamente, con la regularidad programada por el médico, informes cardiológicos detallados. Éstas emisiones también se realizan cuando los aparatos detectan anomalías de funcionamiento.

La información se transmite a través de un aparato parecido a un teléfono móvil que el paciente lleva encima o al que debe acercarse para ser monitorizado. Este aparato capta la información y la envía al centro de análisis de Erlangen (Alemania), donde un grupo de especialistas analiza y descodifica la información y remite vía fax un informe al cardiólogo del paciente. La operación dura unos tres minutos.

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En la actualidad se están llevando a cabo investigaciones clínicas para determinar si 'la información transmitida es fiable; es decir si se corresponde con la que obtiene el cardiólogo en las visitas programadas', explica José Olagüe de Ros, cardiólogo del Hospital Universitario La Fe de Valencia.

Durante un año y medio 250 pacientes (130 estadounidenses y 120 europeos) participarán en este proyecto de investigación.

Estos pacientes seguirán acudiendo a sus controles rutinarios, que se realizan cada tres meses, ya que para mejorar los resultados terapéuticos es esencial ajustar los aparatos y los fármacos a la situación cardiaca específica de cada enfermo. Además, Home Monitoring enviará automáticamente el informe al cardiólogo.

Olagüe de Ros explica que si se demuestra que los datos transmitidos son correctos, el paciente no deberá acudir al hospital con tanta regularidad; sólo en el caso de que sufra alguna alteración. 'Esto reducirá la masificación que sufren los hospitales. Además, los cardiólogos podremos atender los casos de afecciones graves ya que las consultas no se llenarán tanto de enfermos que se desplazan al centro médico para un control rutinario'.

A los médicos también les preocupa saber cómo se adaptan los pacientes a un aparato que deberán llevar incorporado a su cuerpo. 'Queremos saber si acarrear el transistor les va a generar incomodidades'.

La inversión del transmisor, que estaría incluída en el precio del marcapasos o desfibrilado y que en principio sufragaría la Seguridad Social, 'se recuperará a largo plazo ya que reducirá los gastos derivados del traslado de los pacientes a los hospitales'.

El principal de estos estudios, denominado Home Monitoring: tecnología para la terapia DCI (Desfibrilador Cardioversor Implantable), está liderado por el prestigioso cardiólogo español Pedro Brugada, que trabaja en el Hospital de Aalst (Bélgica).

En España, las unidades de cardiología del Hospital Universitario La Fe de Valencia y del Hospital del Río Ortega (Valladolid) también participan en el proyecto.

Biotronik, el fabricante alemán de tecnología biomédica, ha desarrollado este sistema de comunicación. Además, financia el estudio que presentará sus conclusiones a mediados del mes de marzo de 2004.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de octubre de 2002