Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Inmigrantes ecuatorianos se movilizan para evitar que la UE les exija visado

España intenta que Ecuador entre en la lista 'negra' de 137 países

Los inmigrantes ecuatorianos en España han comenzado a movilizarse para intentar impedir que se les exija visado para entrar en la UE. La asociación Rumiñahui, la mayor entre los extranjeros procedentes de ese país, ha pedido a su Gobierno que presione para evitar que surta efecto la anunciada pretensión del Ejecutivo de José María Aznar de que Bruselas excluya a Ecuador de la selecta lista de 60 países a los que la UE no exige visado de entrada en territorio Schengen y lo incluya en la relación de 137 países cuyos nacionales necesitan la estampilla en su pasaporte para entrar.

El delegado del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, Ignacio González, confirmó el jueves en el Congreso que el Ministerio de Asuntos Exteriores negocia en Bruselas la inclusión de Ecuador en la citada lista negra, una decisión que podría concretarse antes de que termine la presidencia de turno danesa, a final de año. Raúl Jiménez, portavoz de Rumiñahui, no entiende la pretensión de España, donde se calcula que ya residen unos 150.000 ecuatorianos. 'España no tomó dicha medida cuando, hasta hace unos meses, estuvo en la presidencia de la UE y ahora pretende lavarse las manos y trasladar la responsabilidad a la presidencia danesa, de la misma manera que hizo con los colombianos', alega.

La presidenta de la asociación, Dora Aguirre, abordó el viernes al embajador de Ecuador, Francisco Carrión Mena, durante un agasajos que éste había organizado con motivo de la visita de una delegación de la alcaldía de Quito. Jiménez precisó que Aguirre pidió al embajador 'que se manifieste, como representante del Gobierno ecuatoriano, en contra de la medida, de la que estaba al tanto pero sobre la que no se pronunció'.

La Embajada no ha contestado en los últimos tres días a las peticiones de este diario de una opinión sobre las pretensiones españolas. El cónsul general ecuatoriano, Jorge Maldonado, evitó pronunciarse sobre el asunto y emplazó a elevar consultas a su jefe de delegación. 'Lo que le puedo decir es que los ecuatorianos pueden entrar hoy en España sin visado como turistas por un periodo de 90 días, si se acredita el tener una reserva hotelera, capacidad económica o tener un billete de vuelta', precisó.

La intención de Rumiñahui, además de jalear a su Gobierno, es movilizar a los intelectuales de su país para que rechacen la medida, como hicieron colombianos tan ilustres como Gabriel García Márquez cuando la abstención de España en la UE llevó a exigir visado a sus conciudadanos, como ahora se pretende con ecuatorianos y, posiblemente, chilenos, argentinos, bolivianos o venezolanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de octubre de 2002