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El Gobierno negocia traspasar a las autonomías la gestión del contingente de inmigrantes

CiU ultima un acuerdo para que Cataluña asuma 'su propia politica de inmigración'

Las comunidades autónomas propondrán y gestionarán el contingente de trabajadores inmigrantes del próximo año, según establece el borrador de una moción que negocian el PP y CiU, y que el pleno del Congreso de los Diputados abordará dentro de dos semanas. El principio de acuerdo, que ha sido confirmado por los nacionalistas catalanes y por el Ejecutivo, se produce tras el fracaso con el que se ha saldado este año la contratación de extranjeros en sus países de origen: los empresarios sólo han cubierto el 20% de las 10.000 ofertas de empleo estables fijadas por el Gobierno.

El borrador de la moción, que es consecuencia de una interpelación al Ejecutivo realizada ayer por CiU en el Congreso, insta al Gobierno a aprobar el contingente de 2003 'sobre la base de las propuestas que eleven las comunidades autónomas, como resultado de los acuerdos alcanzados por los agentes sociales y la autoridad laboral competente en los sectores de actividad que en el ámbito económico se determinen, al objeto de responder a las necesidades planteadas por las empresas'. En la práctica, esto supone que cada comunidad fijarán sus propios contingentes.

Además, el texto prevé 'la articulación de un mecanismo que permita a cada comunidad autónoma gestionar en su territorio el conjunto de las ofertas de empleo que se le haya asignado'.

Este último punto, el traspaso de la gestión de las ofertas, plantea algunas reticencias al Gobierno, según fuentes del PP. Para sortearlas, CiU ha anunciado que modificará ligeramente su redacción. El Ejecutivo está de acuerdo con el resto del borrador, que 'estudia con interés'.

El texto explicita la cooperación de las comunidades autónomas que así lo planteen con la Administración central 'en los procesos de asesoramiento para la selección en origen de los trabajadores extranjeros y la tramitación de los correspondientes visados, la supresión de los trámites burocráticos innecesarios y la agilización de los procesos de selección [de inmigrantes]'.

Además, compromete al Gobierno a establecer convenios de colaboración con las organizaciones sociales más representativas de cada sector de actividad, con el fin de 'garantizar su efectiva participación en todo el proceso de aplicación del contingente', y a elaborar un Libro Blanco sobre las necesidades del mercado de trabajo en los próximos años, en relación a los flujos migratorios y en colaboración con las comunidades autónomas y los agentes sociales más representativos'.

Receptividad del Gobierno

El Gobierno ha evitado comprometerse aceptando públicamente la moción, aunque ha dado señales de que no le desagrada. Durante el pleno del Congreso celebrado ayer, el diputado de CiU Carles Campuzano exigió la superación de la 'rigidez' del sistema actual, la desaparición de trámites innecesarios, la complicidad con los agentes sociales, una mayor capacidad de análisis para detectar las necesidades laborales y el derecho de Cataluña para crear su propia política de inmigración y fijar el contingente para 2003.

En nombre del titular de Interior, Ángel Acebes, que tuvo que ausentarse de la Cámara, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, respondió a CiU con la lectura de un texto que, tras reconocer que este año 'no se han presentado ofertas suficientes por parte de los empresarios para cubrir el contingente', afirma: 'Para 2003 [el Gobierno] dará un papel protagonista a las comunidades autónomas'.

Campuzano anunció entonces que su grupo presentará la moción antes mencionada con el fin de asegurar la 'eficacia y participación' en la gestión del contingente para el próximo año. El ministro respondió que el Gobierno la analizará e integrará aquellos aspectos que puedan mejorar el funcionamiento del sistema.

Durante la reunión del Consejo Superior de Política de Inmigración que se celebró en Valladolid, el delegado para la Extranjería, Ignacio González, rechazó la petición de la mayoría de los asistentes para que les proporcionara un balance del contingente. Pretendían examinarlo con el fin de corregir los errores cometidos este año a la hora de elaborar el cupo para 2003. Pero González alegó que todavía no está en condiciones de ofrecer datos fiables y que no los tendrá antes del 31 de diciembre. La afirmación sorprendió a los reunidos, dado que el proceso para presentar ofertas de empleo estables terminó el lunes pasado.

También sorprendió que se manifestara abierto a utilizar el régimen general para contratar trabajadores en sus países de origen y a crear un cupo nacional de extranjeros que puedan ser contratados desde todas las comunidades autónomas en lo que resta de año. Precisamente estos dos puntos eran la esencia de la proposición no de ley que el PSOE presentó anteayer en el Congreso y que fue criticada y rechazada por el PP.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de octubre de 2002