Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bush: "Nos lo estamos tomando muy en serio"

'Las amenazas que escuchamos ahora nos recuerdan las que recibimos antes del 11 de septiembre. No tenemos ninguna indicación específica sobre riesgos en Estados Unidos, pero nos lo estamos tomando todo muy en serio'.

Con estas palabras, George W. Bush sugirió, durante una breve alocución en la Casa Blanca, que no se repetirían los errores de un año atrás. Entonces, como ahora, se temía un atentado contra intereses estadounidenses en el extranjero, pero no se tomó ninguna precaución especial. Ni siquiera se aceleró la traducción de los mensajes en árabe que circulaban por las redes de Al Qaeda, y que la CIA captaba rutinariamente. El pasado 13 de septiembre, dos días después de la devastación, un traductor comprobó que dos de esos mensajes habrían permitido intuir lo que se avecinaba, si alguien hubiera sido capaz de leerlos.

'Hoy y mañana reviviremos un horrible recordatorio sobre lo que es posible en el siglo XXI', añadió Bush. Para él, el 11 de septiembre demostró que 'ningún país es inmune a los ataques'.

En un programa especial de la cadena ABC, que será emitido esta noche, George W. Bush afirma que el recuerdo más doloroso de su vida es el de su visita a la zona cero, la ruina de lo que fue el World Trade Center, unos días después de los atentados. Habló con familiares de las víctimas y percibió 'una tremenda ansia de sangre'. 'Me pedían que no olvidara, que no me contentara con disparar unos cuantos misiles y que declarara una guerra total', explica.

El presidente de Estados Unidos protagonizará hoy las conmemoraciones, con una peregrinación por los lugares donde se estrellaron los aviones secuestrados por los terroristas. Visitará primero el Pentágono, después volará al campo de Pensilvania donde cayó el cuarto aparato, presuntamente porque varios pasajeros cargaron contra los secuestradores y evitaron, con un accidente, que el vuelo del UA 93 concluyera en la cúpula del Capitolio, y por la tarde aterrizará en Nueva York. A las 9 de la noche (3 de la madrugada en España) pronunciará un discurso televisado desde la isla de Ellis, con la estatua de la Libertad como fondo, en el que, según su portavoz, Ari Fleischer, 'recordará a sus compatriotas su deber moral, la elevada misión de Estados Unidos como faro de la libertad para los pueblos de todo el mundo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de septiembre de 2002