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Sharon da por muertos los acuerdos de paz de Oslo y Camp David con los palestinos

El primer ministro israelí insiste en calificar de 'figura irrelevante' a Yasir Arafat

Un día después de afirmar que por primera vez desde que comenzara su mandato veía viable alcanzar la paz con los palestinos, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, declaró muertos los principales acuerdos y cumbres de paz alcanzados hasta la fecha. En la víspera del año nuevo judío, que se celebra hoy, Sharon aprovechó también para ironizar sobre Yasir Arafat, a quien sigue considerando un líder 'irrelevante'. El Ejército israelí partió ayer en tres zonas la franja de Gaza, como represalia por los dos ataques de las milicias palestinas registrados el día anterior.

En una entrevista concedida al diario Ma'ariv, Sharon cuestionó la validez de los acuerdos interinos y las cumbres de paz con los palestinos. 'Oslo no existe, Camp David no existe, Taba no existe', declaró Sharon en referencia a las principales iniciativas de los anteriores Gobiernos laboristas presididos por Isaac Rabin y Ehud Barak para encontrar solución al conflicto palestino. Sin embargo, Sharon no mencionó la Conferencia de Madrid, a pesar de no haber logrado progreso diplomático alguno en los frentes libanés y sirio desde que asumió el poder.

Coincidiendo con la víspera de la celebración de la fiesta del Rosh Hashaná, que conmemora el año nuevo según el calendario judío, Sharon también habló de su bestia negra, el presidente palestino, Yasir Arafat, en otra entrevista publicada por el diario Yediot Aharonot. 'No espero su llamada , pues ya expuse muy claramente que Arafat es una figura irrelevante. La primera vez que lo dije la Tierra se movió, pero hoy en día es algo aceptado tanto por Estados Unidos como por las naciones de Europa', señaló irónicamente Sharon, que el año pasado sí recibió la pertinente llamada anual de buenos deseos por parte de Arafat. 'No tengo ninguna razón ni necesidad de hablar con él. Su existencia debe ser simplemente ignorada', agregó.

Estas declaraciones chocaron sin duda con las del día anterior, en las que aseguró apreciar, por primera vez desde que inició su mandato, la oportunidad de alcanzar un acuerdo diplomático con los palestinos. Aun condenando al ostracismo a Arafat, Sharon abrió la posibilidad de retomar los contactos con otros dirigentes. 'Hace pocos días me llamó uno de los Abus y me sugirió que retomáramos el diálogo, con lo que estuve de acuerdo inmediatamente. Así que intentaré verle lo más pronto posible', dijo Sharon, que ha mantenido algún excepcional encuentro con éstos durante los meses pasados.

Por otro lado, el Ejército israelí seccionó en tres la franja de Gaza y cortó la carretera principal que la recorre de norte a sur, como represalia por los dos ataques palestinos ocurridos el día anterior, que se saldaron con dos soldados muertos y otros cuatro heridos. Además, helicópteros de combate lanzaron varios misiles contra una fragua situada en el campo de refugiados de Jan Yunis, que, según la oficina del portavoz del Ejército, 'era utilizada por una organización terrorista para producir municiones'. También se registraron incidentes nocturnos en la ciudad de Yenín, donde un agente del Servicio de Seguridad palestino y un militante de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa murieron tras ser alcanzados por una patrulla militar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de septiembre de 2002