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La diferencia en investigación entre EE UU y la UE se ha duplicado en seis años

La Unión Europea invirtió en 1994 hasta 51.000 millones de euros menos que Estados Unidos en investigación y desarrollo (I+D). En el año 2000, tal diferencia fue casi el doble: 99.000 millones. El comisario europeo de Investigación, Philippe Busquin, presentó ayer los últimos datos comparativos disponibles para llamar la atención sobre un problema endémico de la investigación europea y que está empeorando. Los datos de 2000 desvelan que Japón invirtió en I+D el 2,98% de su PIB (producto interior bruto) y que Estados Unidos invirtió un 2,69%, mientras que la UE se quedó en un 1,93% de media.

Para Busquin es preocupante que las tendencias a ambos lados del Atlántico sean divergentes. 'En EE UU se acercan al 3% y mantienen una tendencia al alza en los últimos años, mientras que en la UE estamos estancados', dijo el comisario. 'Hay que recordar en este sentido que la gran laguna es la inversión privada en Europa'. De hecho, la inversión pública no difiere mucho en las tres zonas: 0,66% en la UE en el año 2000, 0,74% en EE UU, 0,58% en Japón.

En la Cumbre de Barcelona de marzo pasado se fijó la meta política de llegar al 3% del PIB en 2010. En el año 2000 sólo tres países de la UE continúan por debajo del 1%: Grecia (0,67%), Portugal (0,76%) y España (0,97%).

Busquin compareció ayer también para presentar la situación del VI Programa Marco de Investigación cuatrienal (2003-2006), aprobado el pasado 3 de junio, pero aún pendiente de dos flecos: las reglas de participación en los proyectos y los programa específicos.

Células madre discutidas

Sobre las reglas ya se ha alcanzado un acuerdo. En el apartado de los proyectos específicos, son los Gobiernos los que tienen la última palabra y se ha reabierto el debate bioético sobre el uso de células madre embrionarias. El consenso hasta ahora es que se puedan financiar con fondos europeos y en países que no lo prohíban ensayos con células madre embrionarias procedentes de embriones ya existentes (sobrantes de fertilización in vitro o procedentes de abortos).

España, Alemania, Italia, Austria e Irlanda son contrarios, por reparos éticos, a estos ensayos, aunque España, como presidenta de la UE, ha mantenido hasta ahora una postura neutral y ha presentado esta semana su propuesta para hallar el consenso. En la Comisión se descarta el bloqueo, pero lo cierto es que algunos países quieren imponer una lista amplia de los ensayos que no pueden financiarse y otros, como Alemania, plantean la posibilidad de aplicar una moratoria hasta que los países disipen sus dudas éticas.

[Ayer, el PSOE urgió al Gobierno a que siga firme en la defensa de la posición consensuada en los organismos europeos a favor de la financiación de ensayos con células madre, ya que lo contrario constituiría un fiasco y devaluaría lo que podría haber sido una buena noticia, la aprobación del VI Programa Marco de I+D].

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de junio de 2002