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LAS CONSECUENCIAS DEL 20-J

Chaves se niega a aplicar el 'decretazo' en Andalucía

El presidente andaluz exige al Gobierno que modifique radicalmente su reforma del desempleo

La Junta de Andalucía, que preside el socialista Manuel Chaves, intentará que el decreto-ley sobre las prestaciones del desempleo "no se ponga en marcha" en esa comunidad. Chaves anunció ayer que luchará "desde todas las perspectivas" con la "acción política y acción parlamentaria" para "frenar, o más que frenar, derogar" el decretazo del Gobierno de José María Aznar en Andalucía. Tanto esa región como Extremadura se ven afectadas además por la reforma del subsidio agrario, que puede afectar a más de 250.000 jornaleros. Chaves manifestó ayer que, tras la huelga general del pasado día 20, el decretazo ha quedado "deslegitimado", e instó al Gobierno de Aznar a "derogarlo" o a cambiarlo de forma "radical".

Andalucía es la comunidad en la que el rechazo al decreto del Gobierno ha sido más evidente. De hecho, los sindicatos convocaron en Sevilla el pasado día 9 una manifestación, en contra de la iniciativa del Gabinete, a la que acudieron más de 100.000 personas, que exigieron a Aznar la retirada de su reforma. A esa convocatoria acudieron representantes de todos los partidos andaluces, excepto del PP, que hicieron hincapié en los nefastos efectos que el decreto va a tener sobre el campo andaluz. Y el 20-J, Sevilla fue la ciudad elegida por las centrales para celebrar por la mañana otra multitudinaria manifestación contra el decretazo.

El Gobierno andaluz ya había manifestado abiertamente su rechazo al decreto-ley, que ya ha sido validado en el Congreso, y había advertido de que está estudiando a fondo su contenido para ver si hay motivos para presentar un recurso en el Tribunal Constitucional. Ayer dio un paso más y señaló que hará todo lo posible, desde un punto de vista político, para que el decretazo no se aplique en Andalucía. "Si el Gobierno intenta seguir adelante con el decreto-ley, no nos vamos a quedar parados", señaló el presidente andaluz durante un acto convocado para hacer balance de la cumbre de la Unión Europea en Sevilla y de la huelga general. "Desde todas las perspectivas que tenemos, en base a la Constitución y el Estatuto de Autonomía, acción política, acción parlamentaria.... todas las posibilidades que nosotros tenemos para frenar, o más que frenar para derogar esta reforma, lo vamos a intentar", anunció.

El presidente del PSOE está convencido de que el Ejecutivo ha quedado "tocado" tras la huelga general y de que la única salida que tiene para retomar el diálogo social con los sindicatos es derogar el decretazo o cambiarlo de manera radical. "El Gobierno está legitimado para llevar adelante el decreto, pero el decreto ha quedado deslegitimado por los sectores a los que afecta", precisó.

El presidente andaluz, ministro de Trabajo durante la huelga general del 14-D de 1988, se mostró especialmente molesto con el Ejecutivo por su estrategia para minimizar el alcance del paro. En su opinión, la versión del Gobierno central sobre el seguimiento de la huelga -señaló que fue del 17%, mientras los sindicatos sostienen que la secundó el 84%- ha sido la "operación de desinformación más grande de la democracia", en la que han participado medios de comunicación públicos controlados por el PP y medios privados.

"Goebbels se queda pequeño"

Chaves añadió que "[Joseph] Goebbels [ministro nazi de propaganda] se ha quedado pequeño" junto a quienes han diseñado la campaña gubernamental para negar el amplio seguimiento de la huelga.En este sentido, destacó que el paro fue "total" en Andalucía, desde el punto de vista territorial y sectorial, pese a que el Ejecutivo situó el seguimiento en un 35% en esta comunidad, en todo caso, el porcentaje más alto que el Gabinete facilitó respecto a la huelga en las autonomías.

Mientras, el secretario general del PP, Javier Arenas, prosiguió ayer en la línea que ha mantenido el Gobierno desde el pasado jueves. Arenas insistió en afirmar que la huelga fue un "fracaso" y en acusar al líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, de ser uno de los baluartes del paro general. El dirigente popular aseguró que "la pancarta de la huelga le va a salir muy cara" a Zapatero.

Arenas, incluso, intentó extender este malestar del PP con Zapatero a los dirigentes de la Unión Europea que han asistido al Consejo Europeo en Sevilla. El secretario general del PP dio por seguro, en las declaraciones a Efe, que entre los mandatarios europeos "ha causado asombro y sonrojo" la actitud del PSOE ante la huelga.

Por su parte, Zapatero manifestó ayer en una entrevista en La Voz de Galicia que no le preocupa tanto que el Gabinete "falsee" las cifras de participantes en la huelga general del pasado día 20 como que "se niegue" a escuchar a los millones de personas que se manifestaron contra la reforma del subsidio de desempleo. El líder del PSOE defendió que si hay una consecuencia clara del 20-J es "la necesidad de que el Gobierno dialogue con los sindicatos".

El Grupo Parlamentario Socialista quiere que el pleno del Congreso exprese mañana su rechazo a la actitud del Ejecutivo ante la huelga general y a los "obstáculos" que, a su juicio, puso para impedir el ejercicio de ese derecho mediante la aprobación de servicios mínimos "abusivos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de junio de 2002