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Crítica:CRÍTICAS

Extraños en el paraíso

Basada, dicen los papeles, no sólo en un hecho real, sino incluso en la filmación de un documental sobre un fugitivo de la justicia idéntico al que muestra la película, Sin retorno es la primera producción de una empresa fundada por españoles en California, Zokalo Films. No tiene nada de extraño, pues, que, en buena lógica, se haya interesado por la peripecia de un extranjero sin papeles que, por malhadado azar, se ve envuelto en una muerte y en la posterior persecución policial... Una historia que pasa en la Costa Este de América como podría ocurrir en cualquier parte de nuestro globalizado universo.

Coescrita, codirigida e interpretada por Jesús Nebot, actor televisivo, a quien ha auxiliado otra escritora para televisión, Julia Montejo, Sin retorno cuenta de qué manera dramática concluye un inocente viaje al cine, el que emprenden un inmigrante hondureño (Nebot) con su hija (Rendon, un hallazgo). Supervivientes de una tragedia mayor, un huracán que asoló su país, ambos buscan asentarse en EE UU, sin mucha fortuna, por lo que se ve.

SIN RETORNO

Dirección: Jesús Nebot y Julia Montejo.Intérpretes: Jesús Nebot, Chelsea Rendon, Lindsay Price, Vernée Waston-Johnson, Susan Haskell. Género: drama, España-EE UU, 2000. Duración: 105 minutos.

Durante buena parte de su duración, el filme se aguanta firmemente asentado en dos pilares: uno, la propia estructura itinerante y en fuga que soporta la relación paterno-filial. Otro, la, digamos, segunda película, el documental rodado por una pizpireta periodista alternativa (Price), que añade un plus de interés, aunque no vaya más allá de una superficial reflexión sobre manipulación e información. Pero lo que acaba por malbaratar la bien intencionada dirección del filme, la denuncia de las condiciones deplorables en que deben vivir los inmigrantes ilegales en cualquier lugar del mundo, es un indigesto cóctel de buenos sentimientos mantenidos a marchamartillo, y contra toda lógica dramática.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de junio de 2002