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Los escoltas de Navarra vuelven al trabajo tras retirar la empresa sus medidas laborales

Los escoltas privados de Navarra que el jueves entregaron sus armas volvieron ayer al trabajo tras aceptar la empresa Eulen la negociación de sus reivindicaciones laborales a cambio de que retomaran el servicio de protección de cargos públicos y miembros de la judicatura. La negociación, en cualquier caso, no se ha cerrado. Y, aunque la empresa se ha comprometido a retirar las medidas laborales que motivaron la protesta, los guardaespaldas de Eulen en el País Vasco (unos 120) están a la espera de lo que pueda suceder en la reunión que mantendrán dentro de una semana la Asociación Española de Escoltas (Ases) con la dirección de la empresa para tomar una postura definitiva sobre el conflicto iniciado el jueves.

Unos 70 escoltas destinados en Navarra, que habían presentado su baja voluntaria en la empresa, recuperaron sus armas y desarrollaron su trabajo con normalidad a la espera de los resultados de la reunión mantenida por sus representantes. En principio, la empresa se comprometió a retirar las nuevas condiciones laborales impuestas a los escoltas, que incluían un sueldo mensual fijo de 900 euros líquidos, pero en las que no se pagaban las dietas ni el kilometraje, ni el tiempo de espera que transcurre hasta que el escolta recoge de nuevo al protegido. Los escoltas de Eulen en el País Vasco anunciaron ayer que 'de momento' van a mantenerse en sus puestos de trabajo a expensas de lo que dé de sí finalmente la reunión del día 24 en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de junio de 2002