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40.000 personas piden en Roma a la FAO más energía contra el hambre

Los grupos antiglobalización calientan la cumbre

Miles de personas se manifestaron ayer en Roma, convocadas por los grupos antiglobalización, para pedir "tierra y dignidad", en vísperas de la II Cumbre sobre la Alimentación convocada por la FAO para afrontar el reto del hambre en el mundo. En la marcha participaron más de 40.000 manifestantes, según los organizadores. En la manifestación se pidió la reforma de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) por considerar que ha fracasado en su propósito de sentar las bases para reducir el hambre en el mundo de 800 a 400 millones de personas para el año 2015. Este objetivo, aprobado en 1996 en la cumbre precedente, se ha revelado imposible de cumplir por falta de "recursos y voluntad política", tal y como reconoce el propio director general de la agencia especializada de la ONU, el senegalés Jacques Diouf.

Junto a la pretensión de Diouf de relanzar esta propuesta en la reunión que comienza mañana, los grupos antiglobalización se plantean el objetivo de que las reglas de circulación de productos agrícolas no las fije la Organización Mundial de Comercio (OMC). "Es necesario que las reglas del comercio agrícola dependan de la FAO", dijo el dirigente de los Foros Sociales italianos, Vittorio Agnoletto, mientras que el líder francés de la lucha contra la globalización, José Bové, abogaba por "restituir" a la FAO los poderes que ahora tienen la OMC y otras grandes instituciones. Bové, que sufrió el robo de su cartera con la documentación y 40 euros antes de que partiera la marcha, dijo que esperaba que de la cumbre saliera una declaración sobre la importancia de la denominada soberanía alimentaria.

Organizaciones No Gubernamentales (ONG) de todo el mundo abren mañana un foro alternativo a la Cumbre de la FAO, en el que defenderán el derecho de los pueblos a definir sus políticas y estrategias de producción, distribución y consumo de alimentos. El presidente de este Foro, Sergio Marelli, presente también en la manifestación, subrayó que el propósito es reclamar el derecho a los alimentos como "un derecho fundamental y no negociable" de los seres humanos.

En la marcha ocuparon un lugar destacados las alusiones, encabezadas por un gran pez-fresa, contra el uso de organismos genéticamente modificados (OGM), sobre los que se debatirá en la cumbre y a los que se oponen de forma radical las organizaciones ecologistas. Jose Bove rehuyó concretar acciones anunciadas en los últimos días contra cultivos transgénicos, de las que el líder campesino francés es uno de los pioneros, y se limitó a decir que "lo que haya que hacer para cambiar el mundo se hará".

Agua potable

Junto al hambre, que causa un muerto cada cuatro segundos en el mundo y que se ceba con las poblaciones de Asia y el Africa subsahariana, la marcha de los grupos antiglobalización hizo hincapié en el problema de la escasez de agua. Agnoletto subrayó que "es urgente poner en marcha una campaña internacional para el acceso de todos al agua potable, para que en 2005 3.000 millones de personas no se vean privadas de esta necesidad básica y vital". Contrariamente a otras citas, la manifestación en Roma contra la globalización de las políticas de la alimentación y de los recursos agrícolas transcurrió en un ambiente colorista y festivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de junio de 2002