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El Gobierno rechaza la petición de cancelar la concesión a Quiero TV

La televisión de pago perderá los avales si decide cerrar unilateralmente

El cierre de Quiero TV se complica. El Gobierno decidirá hoy rechazar por una cuestión formal la petición realizada por la cadena de televisión de pago para que se le rescindiera el contrato concesional dada la inviabilidad económica de la cadena. Al no poder realizar un cierre pactado con la Administración, Quiero TV deberá ahora suspender unilateralmente las emisiones, pero perderá los avales depositados de 34 millones de euros.

El Consejo de Ministros rechazará hoy la petición presentada para la resolución del contrato concesional del 14 de octubre de 1999 que le otorgaba una licencia para la explotación de una plataforma de televisión digital terrestre, según acordó ayer la Comisión Delegada para Asuntos Económicos.

Quiero TV, que presentó la petición el pasado 1 de mayo, justificaba su intención de cesar las emisiones y proceder a la liquidación ordenada de la sociedad, tan sólo dos años después de su puesta en marcha, por la absoluta falta de rentabilidad del proyecto. La cadena pedía también la devolución de los avales por 34 millones de euros que se depositaron cuando les fue concedida la licencia.

Pero el Gobierno ha decidido no admitir la petición de Quiero TV alegando que la solicitud de devolución de licencia está fundamentada en una 'resolución por mutuo acuerdo de la concesión', que no contempla le Ley de Televisión Privada.

Fuentes de la Comisión Delegada explicaron que el artículo 17 de dicha ley contempla supuestos como la suspensión, la quiebra pero no recoge en ningún caso la causa alegada por el canal de pago.

La decisión de rechazar dicho expediente será propuesta hoy ante el Consejo por el ministro de Administraciones Públicas, Jesús Posada, puesto que aunque la petición se presentó ante el Ministerio de Ciencia y Tecnología, la titular del departamento, Anna Birulés, se inhibió del caso debido a sus anteriores responsabilidad como máximo responsable de Retevisión, accionista de Quiero TV.

Pérdida de avales

La posición del Gobierno puede abocar a Quiero TV a un cese unilateral de las emisiones que iría seguido del correspondiente expediente sancionador y, en último término, de la pérdida de los avales. También puede complicar las negociaciones que mantienen los responsables de la cadena con los acreedores para la liquidación ordenada de la empresa, que puede ahora transformarse en suspensión de pagos.

Quiero TV se ha convertido en la primera televisión de alcance nacional que anuncia su cierre desde que aparecieron las televisiones privadas en España. Dos años después de su puesta en marcha, auspiciada por el Gobierno, los accionistas de la televisión de pago, que cuenta con 100.000 clientes, decidieron este mes su liquidación ordenada, tras registrar unas pérdidas acumuladas de 400 millones de euros en su breve historia.

La liquidación, propuesta por Auna, el socio mayoritario y de control de la plataforma con el 49% del capital, fue respaldada por casi todos los socios, incluyendo Planeta (12%) y Carlton (6%), con la excepción de la caja de ahorros vasca BBK (0,8%) y MediaPark (18%), la sociedad controlada por Telefónica e Iberdrola, que se ausentó en el momento de la votación.

La decisión de cierre se produjo tras los intentos infructuosos de buscar un nuevo socio estratégico que diera un vuelco a la gestión y asumiera financieramente un plan de futuro, entre los que se encontraban Vía Digital (Telefónica) y Sogecable, inmersos en un proyecto de fusión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 24 de mayo de 2002