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Los asesores de Bush tendrán que declarar en el 'caso Enron'

El Senado exige tomar testimonio a miembros de la Casa Blanca

Un comité del Senado de EE UU aprobó ayer citar a asesores del presidente, George W. Bush, y del vicepresidente, Dick Cheney, para que testifiquen sobre las circunstancias que rodearon la bancarrota de la compañía Enron. Ésta es la primera vez que la Casa Blanca recibe una citación relacionada con el caso y también la primera petición directa a la sede del Ejecutivo desde que Bush tomó posesión, en enero de 2001.

'La Casa Blanca está perpleja sobre esta decisión de enfrentamiento', afirmó una de las portavoces presidenciales, Anne Womack, al comentar la acción del Comité de Asuntos de Gobierno, que preside el senador demócrata por Connecticut Joseph Lieberman, ex aspirante a la vicepresidencia de EE UU.

Womack aseguró que se revisará la citación antes de decidir una respuesta. Fuentes de la Administración de Bush manejan como argumentos en contra de la citación que ésta podría afectar a la separación de poderes consagrada en la Constitución, basándose en un exceso de competencias por parte del comité.

El Comité de Asuntos del Gobierno, controlado por los demócratas, aprobó, por nueve votos a favor y ocho en contra, citar a los funcionarios de la Casa Blanca vinculados al escándalo de la bancarrota supuestamente fraudulenta de esa compañía gigante del sector energético.

La citación, según señaló el senador por Dakota, Tom Daschle, se debe a la 'intransigencia' de la que ha hecho gala la Casa Blanca al enfrantarse al caso, lo que no ha dejado otro camino de actuación al comité que la citación, una medida drástica.

Miles de empleos

El Congreso lleva a cabo investigaciones para conocer las responsabilidades de este caso, que ha afectado a miles de empleados de Enron, que han visto desaparecer sus empleos y sus fondos de pensiones por las actividades especulativas de la cúpula directiva de Enron, una de las compañías que más dinero donó a la campaña electoral del actual presidente.

Uno de los asesores de la Casa Blanca, Alberto González, envió el martes una carta a Lieberman para sugerirle que se olvidara de la amenaza de citación de varios funcionarios, destacando que el Gobierno de Bush está tratando de cumplir con las peticiones del comité que preside. La carta no impresionó en abosluto a los miembros del Comité de Asuntos del Gobierno, uno de cuyos miembros aseguró que la misiva 'no añadía nada nuevo' al proceso.

En febrero pasado, la Oficina de Contabilidad del Congreso (GAO), el brazo de investigación legislativo, pidió a Cheney, sin éxito, que facilitara los nombres de los representantes de Enron que se reunieron con el grupo especial de energía, bajo la jurisdicción del vicepresidente de Estados Unidos.

A Dick Cheney se le acumulan los problemas, ya que las autoridades bursátiles, según se supo ayer, investigan si participó en el falseamiento de la empresa gasista Halliburton Corp., de la que fue consejero delegado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de mayo de 2002