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Fracasan las negociaciones de Andersen para llegar a un pacto en el 'caso Enron'

Las negociaciones entre Andersen y un grupo de accionistas y acreedores víctimas de la quiebra del gigante energético Enron, cliente de la auditora, han acabado en fracaso, según la firma. Las partes no han logrado ponerse de acuerdo sobre cómo dividir las indemnizaciones que reclaman los afectados, que culpan a Andersen de haber avalado la buena salud financiera de Enron pese a la crisis que atravesaba la compañía.

La ruptura de las negociaciones deja sobre la mesa más de 300 millones de dólares que Andersen, procesada por el caso Enron, ofrecía para evitar que la disputa llegara a los tribunales. El juicio contra la auditora, acusada de obstrucción a la justicia por destruir documentos relativos a Enron, comienza este lunes.

'La mediación ha terminado', indicó a la agencia de noticias Reuters Eric Green, el mediador designado por la justicia para negociar una salida amistosa entre las partes. 'Durante las negociaciones se hicieron progresos considerables, pero desafortunadamente los demandantes no pudieron resolver algunas diferencias que existen entre ellos', indicó Andersen en un comunicado.

El fin de las negociaciones no podía haber llegado en un momento peor para la auditora. Otro juicio contra Andersen acaba de empezar en un juzgado de Phoenix (Arizona), en el que la firma se enfrenta también a un supuesto fraude contable. En este caso tiene que dar cuentas sobre qué pasó en la Fundación Baptista de Arizona, una organización sin ánimo de lucro cliente de Andersen, cuya quiebra en 1999 costó a los inversores 570 millones de dólares.

Comienzo del juicio

Los problemas de Andersen con la justicia se agudizarán el próximo lunes, cuando comience la selección del jurado en el juicio del caso Enron. El Departamento de Justicia de Estados Unidos tendrá de su lado a un testigo clave: David Duncan, un ex auditor jefe de Andersen que ha accedido a colaborar con la justicia. Aunque todavía queda una ligera posibilidad de que la auditora alcance un acuerdo de última hora, fuentes cercanas al caso indicaron que lo ven poco probable.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de mayo de 2002