LA ESCOLARIZACIÓN DE LOS INMIGRANTES

Un estudio resalta las dificultades escolares de los hijos de los 'sin papeles'

El informe señala que las familias autóctonas tienden a 'huir' de los centros con muchos inmigrantes

El rendimiento escolar de los hijos de inmigrantes africanos legalmente establecidos en España es ostensiblemente mejor que el de los niños de familias que se encuentran en una situación irregular. Ésta es una de las conclusiones más destacadas que se desprenden del estudio Inmigración y escuela. La escolarización en España de los hijos de inmigrantes africanos, que acaba de publicar el profesor del departamento de Geografía Humana de la Universidad de Alicante, José Ramón Valero. 'Los hijos de inmigrantes irregulares presentan mayores carencias de libros de texto y material escolar, generalmente porque ni acceden a ayudas sociales ni tienen salarios y trabajos estables y con los pocos medios que tienen deben solucionar problemas más urgentes', explica el investigador.

El informe se ha realizado entre equipos directivos y profesores de 100 centros de educación infantil, primaria y secundaria de cuatro comunidades autónomas de la zona mediterránea (39 de Cataluña, 38 de la Comunidad Valenciana, 13 de Murcia y 10 de Andalucía). Se han escogido localidades con una 'significativa' población inmigrante y con centros en los que se concentran alumnos extranjeros, fundamentalmente africanos.

Los docentes no observan faltas asistenciales más elevadas ni peor comportamiento escolar, entre los alumnos cuyos padres están en una situación irregular. Sin embargo, los hijos de los sin papeles superan en tres aspectos a los que están regularizados. Según los docentes, esos niños participan más en actividades extraescolares, acuden con mayor asiduidad al comedor escolar y se integran en las pandillas. 'Son alumnos que reciben mayor atención por parte de los servicios sociales municipales o determinadas instituciones benéficas', apunta Valero, quien recuerda que los hijos cuyos padres gozan de una situación regular 'van más por libre', y no tienen tanta dependencia de los profesores y del personal del centro.

Según el informe, que acaba de publicar la Universidad de Alicante, un mayor rendimiento educativo se consigue con una temprana escolarización. 'La integración tiene mayores garantías de prosperar cuanto antes se produzca el ingreso en el sistema educativo', afirma el autor, quien añade que los resultados académicos mejoran con una situación estable de los padres y con una incorporación temprana a la escuela. Los padres sin papeles escolarizan a sus hijos más tarde, en ocasiones cambian de ciudad con frecuencia, dada su difícil situación personal, y llevan a los niños al centro escolar con 10 o 12 años conociendo únicamente la cultura, la lengua y las costumbres de su país de procedencia.Del análisis y la opinión de los docentes de un centenar de centros de la situación, el profesor Valero ha observado que en las escuelas en las que se concentra mayoritariamente población inmigrante, los padres autóctonos 'no suelen protestar abiertamente', pero a menudo optan por matricular a sus hijos en otros centros que tengan menos inmigrantes. 'No podemos generalizar, pero algunas veces hay un rechazo encubierto hacia la masiva presencia de inmigrantes, sobre todo africanos', explica.

Sin embargo, paradójicamente se registra simúltaneamente otro fenómeno: 'En otros casos, los inmigrantes africanos son los que buscan, precisamente, matricular a sus hijos en estos centros, porque saben que de esta manera se podrán relacionar mejor con sus compatriotas, y los profesores estarán más acostumbrados a trabajar con ellos', argumenta.

Los docentes que han colaborado en este informe coinciden en destacar que 'si en los centros de educación infantil y primaria es frecuente la incorporación temprana de los hijos de inmigrados africanos (en Cataluña, la mayoría llega a la etapa de 0 a 3 años), en secundaria es más frecuente 'la incorporación tardía', debido a la lentitud en la concesión a sus padres del permiso de reagrupación familiar.

'La situación de clara desventaja de los alumnos que acceden tarde al sistema escolar frente a sus compañeros que empiezan antes está en la base de buena parte de los problemas escolares que se presentan', apunta Valero en sus conclusiones. En éstas resume algunos de los problemas: menor conocimiento de la lengua; menor ayuda familiar para resolver deberes o ejercicios; dificultades derivadas de la situación en la que viven, que no es favorable a fomentar el estudio (a menudo una vivienda familiar es compartida por muchas personas), y la inestabilidad educativa provocada por los habituales cambios de residencia de las familias en un mismo curso escolar.

El colegio San Roque de Alicante, que participó en el estudio.
El colegio San Roque de Alicante, que participó en el estudio.OLIVARES NAVARRO

Las asignaturas más difíciles: las lenguas

Uno de los apartados más relevantes del estudio es el que hace referencia a las dificultades concretas de aprendizaje que presentan estos alumnos. Todos los docentes coinciden en que las asignaturas que presentan mayores problemas para ellos son los idiomas, en especial la lengua castellana, y en el caso de las comunidades bilingües también con el catalán. Los alumnos inmigrantes están más cómodos en los centros con una mayor presencia de personas de su país. Esto les permite usar su lengua materna y al mismo tiempo tener profesores de apoyo para el aprendizaje de idiomas y facilitar su integración. Valero dice que el sistema escolar es 'moderadamente' eficaz para el aprendizaje de las normas de convivencia y urbanidad fundamentales, ya que la integración de estos jóvenes en pandillas conjuntas con 'autóctonos' es clave para avanzar en la integración plena. 'Si se siguen relacionando sólo entre ellos la labor será más complicada', recuerda Valero, por este motivo el profesorado opina que las principales actividades que garantizan la integración son: en primaria, el juego durante el recreo y las clases de lengua, y en secundaria, el trabajo en equipo y las actividades deportivas. Además, en los pocos centros en los que hay una afiliación mayor de las familias de estos chicos a la asociación de padres de alumnos se detecta que sus hijos presentan menor índice de inasistencia a clase, mayor capacidad lectora, una mejor resolución de los problemas matemáticos medios y un nivel cultural medio. Valero explica que 'esos resultados académicos superiores obedecen, en cierta medida, a que cuando las familias participan en la Asociación de Padres esto es un reflejo de que se han integrado en el sistema escolar; de que se preocupan por sus hijos y por el funcionamiento del centro, y en cierta medida de que toman interés por los estudios de sus hijos', concluye.

El 'peligro' de que prosperen los 'centros gueto'

El informe realizado por el profesor José Ramón Valero se enmarca dentro del equipo de investigadores del departamento de Geografía Humana de la Universidad de Alicante, especializado en temas de inmigración. Este grupo, que dirige el catedrático Vicente Gozálvez, ha analizado durante años diversos aspectos de la situación de los inmigrantes africanos, en especial de los marroquíes y subsaharianos. La Universidad de Alicante recopiló los datos para el estudio que acaba de publicar a lo largo del año 2000. Se ha realizado en base a los datos obtenidos en encuestas realizadas en 100 centros de educación infantil, primaria y secundaria de Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía (sólo en la provincia de Almería), que presentaban un elevado índice de población inmigrante. El denominador común de todos los centros escolares era la 'significativa' presencia de población africana. Así, por ejemplo, los 39 centros de Cataluña seleccionados tienen matriculados 14.520 alumnos, de los que 1.212 son extranjeros, y de éstos 755 marroquíes. En Almería los 10 centros analizados tienen 5.155 alumnos, de éstos 306 son extranjeros (222 marroquíes). La gran mayoría de estos centros son de titularidad pública, por este motivo el profesor Valero advierte del 'peligro evidente' que comporta una concentración de población inmigrante en las aulas. 'Si no se actúa adecuadamente se pueden convertir en guetos', augura.

Madrid y Andalucía

Según las últimas estádísticas oficiales del Ministerio de Educación, Madrid es la comunidad autónoma con más alumnos inmigrantes (38.000, en el curso pasado), seguida de Cataluña (23.000), Andalucía (17.000), la Comunidad Valenciana (12.000) y Canarias (10.000). Murcia tenía ese mismo curso 4.300 escolares inmigrantes. En el curso 2000-2001 había en España 22.700 inmigrantes matriculados en educación infantil, 58.000 en primaria, 37.700 en Educación Secundaria Obligaroria (ESO) y 7.200 en bachillerato. Los profesores, que diariamente educan en sus centros a los hijos de los inmigrantes, reconocen que la asistencia a los comedores escolares y la posibilidad de disponer de material didáctico de apoyo 'parece condicionada a la disposición o no de una beca o ayuda para ello', algunos, debido a la situación irregular de sus padres, tienen problemas para acceder a estas ayudas, que en muchos casos depende del Ayuntamiento.

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