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Le Pen propone envíar a campos de internamiento a los inmigrantes 'ilegales'

'Ser francés se hereda o se merece', afirma

Jean-Marie Le Pen radicaliza su discurso cada día que pasa. Ayer arremetió contra el primer ministro británico, Tony Blair, que había condenado el 'racismo repugnante' de Le Pen, recordándole que el campo de refugiados de Sangatte, situado en territorio francés y junto a la entrada del túnel bajo la Mancha, existe 'porque Blair no quiere en su territorio unos inmigrantes que desean viajar a Gran Bretaña'. Le Pen propuso fletar 'un tren con todos esos inmigrantes y enviárselo a Blair'.

El líder ultraderechista francés, candidato a la presidencia, defiende en su programa 'la expulsión efectiva de los emigrantes clandestinos' y 'los campos de internamiento', que 'serán relativamente confortables', para agrupar a esos extranjeros 'ilegales o que, en la medida en que no tienen trabajo, han de perder su permiso de residencia y ser devueltos a su país de origen'.

En el centro del discurso lepenista está el concepto 'preferencia nacional', que comporta reservar, de manera prioritaria, todos los puestos de trabajo para quienes tengan la nacionalidad francesa. 'Ser francés se hereda o se merece', dice el jefe del Frente Nacional, rompiendo así con la tradición de la República gala que da la nacionalidad a todas las personas nacidas en suelo francés así como a los hijos de franceses, nazcan donde nazcan.

El caso de Sangatte, ampliamente explotado por la derecha y la extrema derecha, hace referencia a ese campo de refugiados que las autoridades han tenido que adecuar para acoger a los miles de paquistaníes, kurdos, magrebíes o turcos que quieren acceder a territorio británico desde la costa gala, a la que han llegado después de cruzar ilegalmente desde Alemania, Bélgica, Italia o España.

'Nos tratan de reaccionarios por poner en pie el campo', dice Jacky Hénin, alcalde de Calais, la ciudad vecina a Sangatte, 'pero era intolerable que toda esa gente tuviera que dormir al aire libre, sin techado ni servicios. Nosotros no queremos que vengan más, estimular la llegada de clandestinos, pero eso depende de la policía de los distintos países, no sólo de las fronteras francesas, sobre todo desde que existe Schengen'.

Tarjeta amarilla

En Sangatte, durante la primera vuelta de las presidenciales, un movimiento pidió que se votara con una papeleta en forma de cartón amarillo para protestar contra la incapacidad para resolver el problema de los inmigrantes. 'Los refugiados permanecen como máximo 30 días en el campo', explica Hénin, 'y luego logran cruzar. Existen redes o mafias que se ocupan de ellos. Hace un año aquí llegaban familias enteras, ahora son jóvenes solos'.

La llamada al voto a favor de Chirac por parte de comunistas, socialistas o ecologistas ha sido definida por Le Pen como un 'Frente Popular al que yo opongo mi Frente Nacional'. Según él, 'Chirac pone en pie esa estrategia para intentar escapar a los jueces que quisieran interrogarle y a los que sólo puede seguir esquivando gracias a su inmunidad presidencial, que desea conservar para así tener otros cinco años de impunidad'.

Hasta el momento, Jean-Marie Le Pen especula con mensajes como: 'Si alcanzo el 30% [en la primera vuelta obtuvo el 16,7%] habré conseguido un gran resultado'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de abril de 2002