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Mahony lidera el debate entre los más progresistas

En el grupo de cardenales estadounidenses que acuden a la cita con el Papa hay algunos que ni siquiera aceptan suspender a un sacerdote 'sólo' por haber cometido un delito de abusos sexuales; otros -los menos- estarían de acuerdo en aplicar lo que se conoce como 'la norma de la primera falta' que retiraría del sacerdocio a quien cometa un solo delito de este tipo. La división es aún mayor en el debate sobre el celibato. La mayoría de los cardenales siguen la doctrina del Papa, pero otros, como el de Los Ángeles, Roger Mahony, están 'abiertos al debate' y dispuestos a trasladarlo al centro del Vaticano.

Mahony encabeza la archidiócesis católica con más número de feligreses en EE UU. Es posiblemente el cardenal más progresista de los que han viajado al Vaticano y el único que abiertamente ha pedido perdón en sus homilías 'por las acciones pecaminosas y deplorables de un pequeño porcentaje de sacerdotes'.

'Escaso porcentaje'

Los obispos y cardenales de EE UU recurren a los porcentajes y las matemáticas al abordar el tema de los escándalos de pedofilia y abusos sexuales. Suelen repetir que la proporción de sacerdotes implicados en estos casos es menor que en cualquier otro colectivo. También se usan los números en contra del celibato, cuya supresión es para algunos la única manera de evitar esos abusos.

Mahony dice: 'No creo que haya ninguna conexión entre abusos a menores y celibato. Hay que recordar que entre el 90% y el 95% de los casos de abusos a menores en EE UU ocurren en el hogar familiar'. Pero al menos cuando al cardenal de Los Ángeles se le pregunta por la posibilidad de revisar la obligación del celibato y permitir el matrimonio a los sacerdotes, responde: 'Creo que esas cuestiones están abiertas'.

Este fin de semana, en una entrevista en la cadena KCAL de Los Ángeles, Mahoney aseguró que pedirá al Papa una revisión de la vieja doctrina sobre el celibato: 'Desde luego lo plantearé', dijo el cardenal, aunque en ningún momento se mostró partidario de suprimir la norma que prohíbe el matrimonio a los sacerdotes.

El celibato está a la vez en el centro del debate sobre la falta de vocación sacerdotal en la comunidad católica, especialmente en un país acostumbrado a que otras religiones sí permitan el matrimonio de sus reverendos y pastores. El número de sacerdotes diocesanos católicos ha descendido en EE UU de 36.000 a 30.000 en los últimos 35 años, y en ese mismo periodo las monjas católicas han pasado de 180.000 a 78.000. Muchos en la Iglesia católica de EE UU creen que el celibato está en el origen de la falta de vocaciones, y así lo han expresado en el Congreso Continental de Vocaciones celebrado este fin de semana en Montreal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de abril de 2002