Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CASO BBV

El manual del BBV Privanza ofrecía hasta 12 productos para dinero 'opaco'

El 'Manual' del banco en Jersey detalla la operativa para captar grandes patrimonios y empresas

El BBV Privanza puso en marcha en 1989, a través de su filial en Jersey, una compleja ingeniería fiscal y financiera para captar clientes mediante 12 productos y servicios. Estaban destinados a grandes patrimonios, empresas, deportistas y artistas residentes en España. Se les ofrecía "opacidad, flexibilidad y máxima optimización fiscal" a través de paraísos fiscales y hasta la posibilidad de colaborar en la búsqueda de consejeros para empresas pantalla, según recoge el Manual de productos fiduciarios. Esos productos requerían un patrimonio superior a 92 millones de pesetas y aseguraba "su transmisión libre de impuestos" . Los productos garantizados, a su vez, exigían una inversión mínima de 500 millones. La filial con que operaba, Canal Trust, es descrita como un "trust educacional, religioso y de caridad" y no aparece en el balance del grupo.

El Manual forma parte de la documentación requisada por el juez Baltasar Garzón en el registro en BBV Privanza en la primavera de 2000. El 1 de mayo de 2001, la Unidad de Apoyo de la Agencia Tributaria en la Fiscalía Anticorrupción presentó un informe en el que desentrañaba la operativa del banco. En base a este informe, de 45 páginas, Garzón llamó a declarar en septiembre de 2001 a tres directivos del banco (Carlos Delclaux, Manuel López López y Gabriel Jesús Moreno) como imputados.

El BBV Privanza actuó a través de su filial en Jersey o de la participada al 100% por ésta, Canal Trust Company (CTC). El domicilio de estas entidades figura en la carátula del Manual. Pese a esta superposición de sociedades, la inspección ve "indicios relevantes" de que todo se cocinaba en la matriz BBV, donde a partir de 1992 trabajó el secretario de Estado de Hacienda, Estanislao Rodríguez Ponga, como responsable del área de fiscalidad internacional.

El banco ha sostenido reiteradamente que los productos ofrecidos por BBV Privanza en sus sucursales cumplían la normativa requerida en el paraíso fiscal de Jersey donde no se consideran ilegales. De hecho, el fiscal de Jersey utilizó este argumento cuando se negó a enviar documentos a Garzón hace pocos días. Otra cosa es si el dinero de ciudadanos y empresas españolas invertidos en Jersey en este tipo de productos cumple con la fiscalidad española.

El informe que la Guardia Civil hizo del registro en Privanza señala que CTC comparte instalaciones y teléfonos con BBV Privanza Jersey (BBVPJ), y que los directivos de ambas simultanean sus puestos. A su vez, ejecutivos de esta última tienen despacho, fax y teléfono en BBV Privanza en Madrid, así como en la sede de BBV en el Paseo de la Castellana.

Pese a esta relación, que la inspección califica de "estrecha", el BBV no incluye en sus cuentas anuales de 1997 y 1998, presentadas en el Registro Mercantil, las correspondientes a CTC como sociedad dependiente. Esto es una muestra de "la clandestinidad" con que se actuaba, dice el informe. El juez Garzón, en el auto posterior en el que imputa a los tres directivos de Privanza, señala que las cuentas de CTC no figuran en la contabilidad del grupo "al menos" entre los años 1997 a 2000.

En ese auto, el juez recoge que CTC figura en una base de datos financieros y comerciales de ámbito internacional como "trust educacional, religioso y de caridad". Su catecismo o Manual de Productos Fiduciarios describe, sin embargo, una actividad nada espiritual. Se ofrecen hasta 12 productos y servicios distintos, con el fin de captar "más y mejores clientes" y con garantía de opacidad fiscal.

También se señala que, si bien el banco no ofrece el servicio de consejeros para empresas pantalla, "se contempla la posibilidad de que el grupo BBV pueda colaborar con el cliente en la localización de algún gabinete que asuma esta labor". El informe concluye que "las responsabilidades" que pudieran derivarse de estas prácticas por ocultación y blanqueo de dinero "habrán de establecerse accediendo a los balances" del banco.

Se trata, en conjunto, de un "gravísimo ataque al ordenamiento fiscal español" que, según la Agencia, se efectúa a través de los siguientes productos y servicios:

'Trust' discrecional standard. Destinado a empresarios y particulares con un patrimonio igual o superior a 500.000 dólares (92 millones de pesetas). Según el Manual, el objetivo es "preservar la integridad del patrimonio y asegurar su trasmisión libre de impuestos, buscando a la vez un crecimiento a largo plazo y minimizando los riesgos". Se garantiza la confidencialidad total. El trust se define en la legislación anglosajona como un patrimonio colocado por una persona (settler) bajo el control de otro (trustee) en interés de uno o varios beneficiarios. Productos similares son el Probate Trust BBVPJ (entre 100.000 y un millón de dólares de patrimonio), el Trust Sinergia (desde 100.000 dólares), el Trust complemento del Plan Seguro BBV Equitable y el Trust complemento del BBV Investment Program.

Productos garantizados. La inversión mínima era de 500 millones de pesetas y la rentabilidad se vincula a la Bolsa. Se ofrecen otros productos bancarios, que se colocan en BBV Privanza Jersey.

Compañías comerciales. Entre estas compañías están las denominadas Limited Partnership (LP) para operaciones de comercio exterior. CTC ofrece el "montaje de la estructura" de la LP, según el manual (domicilio, accionistas, administración, apertura de cuentas), que se domicilia en el Reino Unido. El socio general de LP se residencia en Guernsey, cuyo tratado de doble imposición con Reino Unido permite "limitar considerablemente" la fiscalidad de los beneficios. La operativa consiste en que una empresa española vende una mercancía a otra en otro país -y se la envía- pero factura a la LP. Ésta, a su vez, factura a la empresa compradora por un importe entre un 5% y un 10% superior al real. Las Compañías Refacturadoras (el domicilio de la empresa facturadora se sitúa en un territorio de baja tributación) y las Compañías Comisionistas (consultoría internacional) son similares.

Derechos de imagen. Los futbolistas y deportistas también tenían su producto a medida. Funciona mediante la creación de una compañía en un territorio de baja tributación (off shore), que tiene la propiedad de los derechos de imagen de artistas y deportistas, vendidos o cedidos por éstos. La sociedad los cederá a su vez a otra compañía (normalmente en Holanda), que a su vez facturará al club en el caso de los deportistas. Se les ofrece "optimizar fiscalmente la explotación de los derechos de imagen adquiridos por la compañía previo pago o mediante cesión, beneficiándose al mismo tiempo del grado de confidencialidad que ofrece la estructura", dice el Manual.

Explotación de patentes y marcas. Este producto riza el rizo de la ingeniería fiscal. Se ofrece a "inventores" que siendo nacionales de un país, deseen optimizar fiscalmente los beneficios obtenidos por la explotación de sus invenciones en el mismo". Su identidad queda oculta bajo una compañía que asume la propiedad legal de la patente. A partir de ahí y si el importe es alto, se aconseja constituir una sociedad en Jersey y otra en Holanda.

Compañías 'holding'. El objetivo de estas compañías es la tenencia de activos a largo plazo, como acciones de empresas del país de origen o en terceros, inmuebles o yates. También se garantiza la reserva sobre la identidad del cliente. La estructura consiste en un trust propietario del 100% de una compañía de las Antillas Holandesas, propietaria a su vez de una compañía holandesa que invierte en países con los que Holanda tiene un tratado de doble imposición ventajoso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de abril de 2002