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CRISIS EN ARGENTINA

Aznar asegura a Duhalde que las firmas españolas se quedarán

'Las empresas españolas están en Argentina para quedarse'. Éste fue el mensaje básico que el presidente del Gobierno, José María Aznar, transmitió ayer al presidente argentino, Eduardo Duhalde, según indican fuentes gubernamentales. Durante la entrevista que ambos mandatarios mantuvieron ayer en Monterrey, donde participaban en la cumbre de la ONU sobre la ayuda al desarrollo, Aznar le reiteró a su interlocutor que 'la apuesta española por Argentina es estratégica' y se mostró convencido de que el país 'logrará recuperar la confianza de los inversores internacionales'.

La confianza se mantendrá a pesar de que los datos económicos del país no son buenos. El producto interior bruto (PIB) argentino cayó un 4,5% en 2001, según informó ayer el instituto nacional de estadística.

La fórmula de la 'apuesta estratégica' ha sido repetida por el presidente español desde que el Gobierno de Fernando de la Rúa dio los primeros síntomas de gravedad de la crisis. Los portavoces de Moncloa no pudieron precisar a última hora de la tarde si el presidente español había sido informado de que France Télécom quiere abandonar sus negocios argentinos.

Resultados en tres meses

Duhalde, por su parte, le aseguró a Aznar que espera que su plan de reestructuración comience a dar resultados positivos al cabo de los próximos tres meses y afirmó que está convencido de que su Gobierno tiene toda la capacidad política necesaria para llevarlo a cabo. También se mostró muy optimista en relación con las negociaciones entabladas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener nuevos créditos.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O'Neill, se ha manifestado en Monterrey básicamente contrario a que el fondo siga prestando dinero a Argentina. '¿Cuánto dinero hace falta?', se preguntó el miércoles tras recordar que los sucesivos créditos millonarios recibidos por el Gobierno de Buenos Aires desde noviembre del año 2000 no sirvieron para contener la crisis. O'Neill tenía previsto entrevistarse ayer con el ministro argentino de Economía, Jorge Remes, pero no había planes de que el presidente George Bush recibiera a Duhalde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de marzo de 2002