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Rajoy responde a las críticas del PSOE sobre la inseguridad ciudadana con burlas a Zapatero

Los socialistas advierten al vicepresidente de que puede convertirse 'en el bufón del reino'

Mariano Rajoy desenfundó ayer su tono más burlón para responder entre chanzas y descalificaciones a nueve preguntas sobre seguridad ciudadana, drogas y la cumbre de Barcelona que el PSOE planteó en la sesión de control al Gobierno en el Congreso. El vicepresidente y ministro del Interior acusó a los socialistas de no actuar con seriedad, de preguntar tonterías o de dar risa, y llegó a recetarle 'dos optalidones' a José Luis Rodríguez Zapatero, ausente del pleno, para que acuda a debatir a la Cámara. Los socialistas, que han visto un flanco débil del Gobierno en el que seguir hurgando, acusaron a Rajoy de tomarse el país a risa y le avisaron de que puede convertirse 'en el bufón de la corte'.

Rajoy sólo utilizó su tono intemperado para responder al PSOE, ya que fue cordial en la apertura de la sesión con Felipe Alcaraz (IU) y al cierre, con el andalucista José Núñez. El ministro dio el primer mandoble a Jesús Caldera, portavoz del PSOE. Éste preguntó cómo pensaba el ministro apoyar a las víctimas de la delincuencia, de cuyo aumento culpó al Ejecutivo porque 'ha sido irresponsable' y no la ha atajado. Rajoy resumió lo que había hecho al respecto su departamento y qué no habían hecho los Gobiernos socialistas antes de soltar la primera descalificación: 'Actúen ustedes con más seriedad porque no se les puede tomar en serio'. Primera bronca.

La segunda vino tras la pregunta de Carmen Romero sobre las muertes por consumo de drogas sintéticas. Rajoy respondió con una evasiva, a lo que Romero replicó: 'Debe usted creer que los españoles somos imbéciles'. El titular de Interior contraatacó con retruécanos: 'No creo que los españoles sean lo que usted dice que piensan ni, en mi ingenuidad, lo pienso de usted', dijo para continuar entre imprecaciones de la oposición y requerimientos de silencio de la presidencia de la Cámara: 'Menos mal que digo que no lo pienso, porque si digo lo contrario, qué hubiera ocurrido'. Entonces dio el dato de que entre 1996 y 2000 las muertes por consumo de droga han descendido de 504 a 196.

'Desierta de policías'

Y le llegó el turno a Zapatero, ausente del pleno. Fue cuando Leire Pajín le pidió que explicara si el refuerzo policial para la cumbre de Barcelona había dejado desprotegidas a otras ciudades. Rajoy contestó que no, que los agentes proceden de los servicios centrales y las unidades de reserva, diseñadas para moverse por España, y Pajín insistió en que sí, en que Madrid se iba a quedar 'desierta de policías'. La andanada del ministro fue ésta: '¿Cómo le deja el señor Zapatero hacer esa pregunta? Si se enteran en Europa, puede ser antológico, porque Zapatero deja de estar ausente de aquí tres semanas y no vuelve en su vida'.

Se montó una gran bulla. Pero Rajoy siguió con las referencias hacia el líder socialista en la siguiente pregunta, sobre la relación entre el aumento del delito y las facilidades para denunciar. 'Le voy a recetar a Zapatero dos optalidones para que aparezca aquí para debatir sobre los asuntos que le interesan a los españoles', dijo sin venir a cuento. Como la diputada María José López González insistió en conocer los datos, el ministro se mofó: 'Lo que les pasa es que Zapatero les redacta mal las preguntas, pero ¿que tontería es esta pregunta?'. Caldera paró el pleno para tomar la palabra, pero Luisa Fernanda Rudi no se lo permitió.

El vicepresidente siguió igual. Tocaba hablar del robo de coches en 2001, unos 126.000, según el Gobierno, y 160.000 denunciados más 20.000 ocultos, según datos del PSOE. Y otra vez Zapatero: 'Eso de los 20.000 coches, ¿se lo ha dicho Zapatero?'.

Se levantó Victorino Mayoral, portavoz socialista de Interior, y soltó por el micrófono: 'Es usted muy gracioso, pero corre el peligro de convertirse en el bufón de la corte. Aquí se controla al Gobierno y usted utiliza el mal estilo y el tirar balones fuera'. Rajoy, como si nada. '¿Cómo no voy a ser gracioso después de oírles a ustedes? No le tomo en consideración porque no los tomo en serio', se rearmó. El ministro tuvo que escuchar cómo la diputada Mercedes Gallizo le llamaba 'irresponsable e irrespetuoso' -'no pasa nada, no me enfado', bromeó- antes de soltar su última befa. 'Creo que usted no se da cuenta de que está en el Parlamento español, porque parece que está en el de otro país u otro planeta'. Eso por preguntar por qué había subido la delincuencia en Aragón más que en el resto de España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de marzo de 2002