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El vertido de una papelera causa una nube tóxica en Zizurkil y Villabona

La fuga de ácido clohídrico puso en estado de alerta a ambas localidades

Unos 8.000 litros de ácido clorhídrico procedentes de Papelera del Oria, ubicada en Zizurkil, cayeron ayer al río Oria y llegaron hasta la localidad vecina de Villabona, después de romperse una válvula del depósito que albergaba la sustancia química. El vertido de este compuesto de cloro e hidrógeno corrosivo, al entrar en contacto con el agua, provocó una nube tóxica que fue controlada rápidamente por los Bomberos, aunque la policía local recomendó a parte de la población de Villabona que permaneciera en el interior de sus domicilios con las ventanas cerradas durante casi dos horas.

La fuga se produjo poco antes de las 12.00 y tras el aviso de la empresa se pusieron en marcha los protocolos de emergencia previstos para estos incidentes. La Ertzaintza impidió el acceso de los vecinos a la zona, mientras que la Policía Munipal de Villabona recomendó mediante megafonía a los ciudadanos de las viviendas más próximas y a los alumnos de la ikastola Jesusen Bihotza que permanecieran en los inmuebles con las ventanas y puertas cerradas.

Los bomberos, por su parte, utilizaron agua pulverizada para disolver la humareda blanca que generó el vertido. En poco menos de un cuarto de hora, la situación quedó controlada, sin que hubiera peligro para los habitantes. De hecho, ninguno tuvo que ser atendido. 'Nos han indicado por megafonía que cerráramos las ventanas, pero no ha debido de ser tan grave cuando la gente seguía andando tranquilamente por la calle', relató una vecina de Villabona que vive a menos de un kilómetro del lugar del incidente. Sobre las 14.00, la guardia local se dirigió de nuevo a la ciudadanía para informarle de que no había peligro.

El abundante caudal que llevaba ayer el Oria contribuyó a diluir el ácido clorhídrico caído al río, por lo que se prevé que los daños medioambientales no sean tan graves como se barajaba en un principio. Los primeros análisis realizados no hallaron niveles significativos de acidez en el agua, según el viceconsejero de Medio Ambiente, Iñaki Ezkurra. El departamento ha abierto un expediente a Papelera del Oria para determinar su responsabilidad y las sanciones administrativas y económicas correspondientes por este vertido contaminante, que fue calificado de 'muy importante y muy grave', ya que fallaron todos los sistemas de seguridad de la empresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de marzo de 2002