Las empresas de seguridad han aumentado su facturación un 45% en los últimos cinco años

El personal de vigilancia privada en España superará a finales de este año los 100.000 efectivos

Las empresas de seguridad facturaron en 2001 1.562 millones de euros (260.000 millones de pesetas), 482 millones de euros más que en 1996, año en el que la facturación alcanzó los 1.080 millones. Esto supone que en cinco años se ha producido un aumento del 45%. Las previsiones para 2002 se sitúan en los 1.800 millones. El incremento del gasto en seguridad privada también afectó a la contratación de vigilantes de seguridad, que se incrementó en cerca de un 10%. El personal de seguridad en España superará en 2002 los 100.000 efectivos, acercándose a los 119.604 del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil.

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Las últimas estadísticas del Ministerio del Interior indican que la delincuencia subió en 2001 un 10,52% con respecto al año anterior. Los delitos que más crecieron fueron precisamente los robos en inmuebles, que lo hicieron en un 20,34%. El PSOE considera responsable de estas cifras -las más altas de la historia, según su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero- al Gobierno y a su política policial. Por ello, el miércoles pasado presentaron un plan alternativo de seguridad ciudadana en el que se critica 'el deterioro del servicio público de seguridad' y el 'aumento espectacular de la seguridad privada' que a su juicio ha provocado. 'Desde 1996 hay 6.000 policías menos en las calles', aseguró Rodríguez Zapatero.

Precisamente desde ese año el crecimiento de las empresas de seguridad privada ha sido constante. Mientras que en 1996 sus cifras de facturación rondaban los 1.080 millones de euros (180.000 millones de pesetas), en 2001 se alcanzaron los 1.562 millones (260.000 millones de pesetas). La previsión para este año es la de aumentar esa cifra en 300 millones para llegar a los 1.800 millones de euros (300.000 millones de pesetas), según datos de la Asociación Profesional de compañías Privadas de Servicios de Seguridad (Aproser).

Los socialistas consideran que es el propio Gobierno el que está fomentando el recurso a estas empresas. Rodríguez Zapatero recordó el miércoles pasado las declaraciones del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, en las que recomendaba a los ciudadanos de esta comunidad acudir a la seguridad privada. 'La seguridad es una obligación del Estado y es para todos; también para los que no pueden pagar la seguridad privada', explicó el líder socialista.

El producto más demandado de estas empresas es el sistema de alarma domiciliaria. Según Luis Posadas, vicepresidente de Aproser y director general de Securitas, la venta de este tipo aparatos creció el año pasado cerca de un 45%. La vigilancia de seguridad también subió, pero en menor medida (un 10%).

La clientela de estas empresas es mayoritariamente de clase media-alta, aunque últimamente se está extendiendo a capas sociales más modestas, sobre todo en las zonas más inseguras. La instalación de uno de estos sistemas -que avisan a la central de alarmas de la empresa en caso de detectar la presencia de algún intruso- cuesta entre 360 y 600 euros (entre 60.000 y 100.000 pesetas) e implica el pago de una cuota de unos 18 euros más cada mes. El coste de la vigilancia es bastante más elevado; no baja de los 115.000 euros anuales (19 millones de pesetas). El 90% de los particulares que la demandan son urbanizaciones de viviendas unifamiliares o adosadas situadas en las afueras de los núcleos urbanos.

El éxito del sector de la seguridad privada también se refleja en el aumento del personal de seguridad que se ha registrado en los últimos cinco años. En 2000, las empresas contaban con cerca de 92.000 efectivos, de los que 85.000 eran vigilantes y el resto escoltas. Teniendo en cuenta la creciente demanda de este tipo de personal, durante este año se prevé superar los 100.000, con lo que se duplicaría la cifra de hace sólo cinco años.

Si el éxito del sector continúa y la demanda de personal de seguridad privada sigue creciendo al mismo ritmo, en 2003 los efectivos de las empresas superarán a los de los cuerpos policiales controlados por el Gobierno que contaban con 119.604 agentes en 2001 (46.984 del Cuerpo Nacional de Policía y 72.620 de la Guardia Civil).

Los empresarios no relacionan su éxito con el aumento de la delincuencia o la inseguridad. 'El crecimiento del sector está muy unido al general de la economía, pero no al de los delitos', explica Posadas, que considera que en España la seguridad es un 'mercado emergente'. 'Mientras que nuestro crecimiento ha sido constante en los últimos años, la variación de la delincuencia es estacional'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de febrero de 2002.

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