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Michel Faber fabula sobre la exclusión y el poder en 'Bajo la piel'

Bajo la piel, de Michel Faber, debe leerse con casi todos los puntos de vista cambiados. Es una novela, la primera del escritor, en la que los hombres son vistos como simple carne fresca por unos seres extraños que se autodenominan a sí mismos seres humanos. Se trata de una fábula moral, hija de Rebelión en la granja, de George Orwell, en la que su autor reflexiona sobre la exclusión de los que son considerados distintos a la mayoría, las jerarquías derivadas de un poder nocivo y los efectos del capitalismo en la sociedad. Bajo la piel ha sido editada por Anagrama.

'Hace poco le preguntaron a Minette Walters qué libro le regalaría a Osama Bin Laden', explicó ayer Faber en Barcelona. 'Ella dijo que Bajo la piel, porque uno de sus temas es la manera en que los seres humanos diferenciamos entre nosotros y los demás y cómo este tipo de clasificaciones puede conducir a una gran crueldad. Pero creo que también se la deberían regalar a George Bush porque también dice mucho sobre el capitalismo rampante', continuó este escritor nacido en Holanda en 1960 y que ahora reside en Escocia.

La protagonista es una mujer, Isserley, que ha sido sometida a una serie de operaciones de cirugía plástica que le han dejado secuelas físicas irreparables y un constante dolor en el cuerpo. Subida en su coche recorre las carreteras de las Highlands escocesas recogiendo a autoestopistas varones -'machos', diría ella- para hacerlos desaparecer en una granja junto al mar. El misterio de la novela es el de esta mujer y su origen, y el escritor lo va desvelando a pequeñas dosis a lo largo de sus páginas.

Síndrome de Superman

'Isserley es una mujer alterada para afrontar un trabajo muy delicado', explicó. 'Me parecía interesante utilizar la cirugía plástica a un nivel simbólico ya que mientras escribía el libro pensaba en todas las mujeres que se someten a operaciones para considerarse a sí mismas personas normales', continuó. 'La cirugía estética y la clonación demuestran que una de las tendencias del siglo XX ha sido hacernos pensar que los seres humanos no son en verdad seres humanos. Existe un síndrome de Superman que nos hace creer que no podemos morir de una enfermedad'. En este sentido, el sufrimiento de la protagonista se puede leer como un recordatorio de que 'todos somos vulnerables'.

La trama de Bajo la piel recordará a más de uno la serie de televisión V, aunque en versión seria. Al autor, sin embargo, la inclusión de su novela en el género de la ciencia ficción no le parece adecuada. 'Hay muchos escritores serios de ciencia ficción, pero siento cierta pena por ellos. Ponen todo su empeño en escribir un libro que luego se venderá en las librerías al lado de las orejas de Mister Spock. Mantengo las distancias con este género porque Bajo la piel habla sobre todo de seres humanos. Uno de mis desafíos a la hora de escribirla fue convertir una historia aparentemente ridícula como puede ser la que se cuenta en cualquier libro de ciencia ficción en una experiencia real y emotiva', concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de febrero de 2002