El Ecofin retira la censura a Alemania y abre la polémica sobre el pacto de estabilidad

Berlín y Lisboa se comprometen ahora a alcanzar el equilibrio presupuestario en 2004

Alemania consiguió ayer evitar la amonestación del Ecofin por su elevado déficit con una declaración en la que los Quince aceptaron dar el cerrojazo al conocido como procedimiento de alerta rápida propuesto por la Comisión Europea sin ser activado. Berlín deberá, a cambio, abstenerse de adoptar cualquier medida presupuestaria que pueda agravar la situación de sus finanzas, y afirma que intentará alcanzar el objetivo del equilibrio presupuestario en 2004. La decisión, que también beneficia a Portugal, crea un precedente que abre la polémica sobre la interpretación del Pacto de Estabilidad.

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El objetivo último de este arreglo ha sido el de evitar un voto en el Ecofin (el Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE) que mostrara una fuerte división interna en el seno de la UE, justo en pleno proceso de introducción del euro. Los países grandes (Reino Unido y Francia) apoyaban al Gobierno alemán y los pequeños, salvo Luxemburgo, estaban con el Ejecutivo comunitario ante la intransigencia alemana. 'Hubo tensión hasta el último momento', declararon fuentes comunitarias que participaron en la discusión. Al final se optó por el escenario del acuerdo para evitar dar una imagen de cólera y de confrontación, que además pusiera en cuestión el trabajo de la Comisión Europea y la validez del Pacto de Estabilidad.

Los Quince encontraron una solución 'imaginativa' para salir del atolladero y cerrar el polémico procedimiento de alerta rápida tras obtener del Gobierno alemán una serie de compromisos sobre la evolución de sus finanzas públicas. Portugal se subió al carro y evitó la reprimenda del Ecofin a pesar de su delicada situación presupuestaria, puesta en evidencia por Bruselas. Y, para evitar cualquier malentendido sobre la validez del análisis económico realizado por la Comisión Europea, los ministros de Economía y Finanzas de la UE consideran que el mecanismo de alerta rápida sigue siendo una 'parte esencial' del Pacto de Estabilidad y que, al recomendar su uso, Bruselas 'actuó de acuerdo con las previsiones' del mismo.

Berlín y Lisboa se comprometen a cambio a lo obvio, a lo que ya aceptaron en 1997 al aprobar el Pacto de Estabilidad, es decir, a no rebasar el límite del 3% del PIB, a llevar a cabo 'un seguimiento muy estricto' de sus propias políticas presupuestarias 'a todos los niveles de sus administraciones' públicas durante este ejercicio y a desarrollar planes presupuestarios durante este año 'que eviten una política de gasto que comprometa su situación presupuestaria', usando incluso cualquier aumento de los ingresos para reducir el déficit. Ambos Gobiernos confirmaron que 'intentarán' alcanzar una situación 'cercana al equilibrio o en equilibrio' en 2004 y a hacer un 'esfuerzo adicional' para alcanzar ese objetivo si se produce una mejora en la economía.

Solución 'correcta'

A pesar de la tensión vivida en las largas discusiones de lunes y martes, al final hubo declaraciones de compromiso. El ministro español de Economía y presidente de turno en el Ecofin, Rodrigo Rato, declaró que los Quince 'han tomado la decisión que entienden que corresponde a las preocupaciones expresadas por la Comisión' cuando el pasado 30 de enero propuso que se activara la alerta rápida contra estos dos países por su delicada situación presupuestaria, y aseguró que se ha actuado desde el Ecofin 'conforme a lo que prevé el Tratado'. Rato también dejó claro que 'nadie está pensando en cambiar el Pacto de Estabilidad'.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pedro Solbes, calificó de 'bueno' el compromiso, y también dijo que la solución 'es correcta con las bases' que había propuesto. Pero, sobre todo, insistió en la importancia de que se haya preservado con este arreglo la validez de la alerta rápida como un mecanismo preventivo del Pacto de Estabilidad, por eso no dudará en volver a plantearlo. 'El procedimiento que se ha seguido no ha sido exactamente el mismo que habíamos propuesto, pero el Ecofin tiene el derecho a decir sí o no', concluyó. El ministro de Finanzas alemán, Hans Eichel, consideró que se podría haber evitado 'un desacuerdo improductivo' sobre la alerta rápida y que era sólo de 'un problema de procedimiento'.

que todos somos iguales, pero algunos, más iguales que otros', informa Peru Egurbide].

El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, conversa con el comisario de Economía, Pedro Solbes.
El ministro alemán de Finanzas, Hans Eichel, conversa con el comisario de Economía, Pedro Solbes.REUTERS

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