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REPORTAJE

El brote de los doctores 'chapuza'

La muerte de una mujer en un centro estético durante una liposucción dispara las quejas sobre estas operaciones

Un hilo musical agradable, una mesa con revistas de moda, un cestito con caramelos sin azúcar... Es una consulta de cirugía estética de la calle de Ulises, en Madrid.

- Quería saber qué tenéis para quitar la grasa de los muslos.

- Lo mejor es la liposucción, que cuesta 4.200 euros.

- ¿Me operarían aquí?

- En principio, en un hospital. Te voy a mandar a nuestro mejor cirujano: el doctor José Luis D.I.

El médico que recomiendan en esta consulta fue condenado en mayo de 2000 por el Juzgado de Instancia número 19 de Madrid a pagar 18.000 euros a una mujer a la que operó, en el mismo centro de la calle de Ulises, de aumento de mamas. El resultado, según la sentencia, fue: 'Perjuicio estético considerable: dolor en ambos pechos, en la menstruación, desigualdad en el volumen de las mamas, rotura de la silicona...'. La Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (Avinesa) ha recogido seis denuncias contra este médico.

En los últimos días, Avinesa ha recibido mil llamadas de afectados por operaciones quirúrgicas. La muerte el pasado día 25 de una mujer, Débora Catalán, en un centro estético de Madrid al que había acudido a reducirse la grasa de los muslos, ha disparado las quejas. 'La gente está preocupada. Intentamos tranquilizarles y les mandamos a nuestros abogados', esplica María Antonia Moral, secretaria general de Avinesa. Margarita, de 36 años, fue operada en marzo de 2000 por José Luis D.I. de liposucción. Ahora, según ella, tiene la pierna izquierda sin sensibilidad y los muslos con bultos. Ha denunciado su caso a Avinesa.

Llamada al 012, teléfono de la Comunidad de Madrid donde informan de los centros estéticos con licencia.

- Quería saber si tiene licencia un centro en la calle de Ulises.

- Viene registrado como consulta de cirugía estética.

- Ya, pero una cosa es que pasen consulta y otra que operen...

- ¡Y yo qué sé! Cada negocio se inscribe como quiere. Lo que no podemos saber es lo que luego hacen dentro...

'El Gobierno regional no adelanta nada cerrando los centros sin licencia. La mayoría están inscritos como consultas y luego operan dentro sin permiso', denuncian en Avinesa. Y añaden: 'Los dueños de los centros están recelosos y están cambiando sus negocios de lugar'.

Clínica de la calle de Ulises. Las empleadas llaman a los clientes y les informan de que van a cambiar de domicilio.

- Te llamo porque, en dos semanas, nos trasladamos a Moncloa. Allí te atenderemos. Gracias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de febrero de 2002