El avance de Vivendi frena a las empresas españolas en Marruecos

Telefónica advierte de que reducirá su ritmo de inversión en el país

Dragados cedió esta semana ante Vivendi. Telefónica ha optado por protestar. Meditelecom, la filial marroquí de Telefónica Móviles, se ha quejado en un comunicado contra los obstáculos 'para el ejercicio de una competencia leal' que erigen las autoridades de Rabat, pero fuentes de la compañía española achacan la culpa de las penalidades que padecen al imparable avance en Marruecos del gigante francés Vivendi.

El detonante de la queja de Meditelecom fue la reciente decisión del ente regulador de las telecomunicaciones (ANRT) sobre las modalidades de facturación y tarifas de interconexión que aventaja a Maroc Telecom, el operador público de telefonía fija y móvil, en el que el francés Vivendi posee desde su privatización parcial en abril un 35%.

En su comunicado, Meditelecom, perteneciente a Telefónica y a Portugal Telecom, lamenta 'la falta de reconocimiento y de apoyo a su proyecto' de telefonía móvil, cuya licencia le costó en 1999 1.248 millones de euros y advierte de que reducirá su 'ritmo de inversión' en Marruecos, donde cuenta con 1,18 millones de clientes.

Aunque no lo indica en su nota, la compañía hispano-lusa está también quejosa porque la liberalización de la telefonía fija, que estaba prevista para este año, ha sido aplazada sine die.

En Telefónica Móviles se tiene la convicción de que este retraso y las demás decisiones que le perjudican son achacables a las condiciones secretas pactadas por Vivendi para comprar, a un precio de 2.400 millones de euros, un tercio del operador público.

Mustafá Terrab, el director en funciones del ente regulador, da la impresión de compartir esa sospecha. 'No conozco la integralidad' del acuerdo de compra 'y no comprendo varias de las disposiciones prácticas de esta toma de participación' de Vivendi, declaró ayer a EL PAÍS. 'Tampoco entiende el retraso en la apertura de la telefonía fija'.

Terrab, que dimitió el mes pasado en protesta por el empeño del Gobierno en recortar sus poderes, no da, sin embargo, toda la razón a Meditelecom. La compañía, 'que no ha facilitado toda la información solicitada sobre las tarifas de interconexión, debería recurrir la decisión que, supuestamente, le perjudica ante los tribunales administrativos', asegura.

Meditelecom está también en desventaja frente a la empresa que gestiona Vivendi porque en el consejo de administración de esta última figuran los ministros de Economía e Interior y el secretario de Estado de Tecnologías de la Información. El artífice de su entrada en el capital de Maroc Telecom fue el consejero del rey André Azulay. Nadie, en Maroc Telecom, quiso ayer comentar la protesta de sus rivales.

Lo sucedido a Telefónica en Marruecos se añade a la decisión de Dragados de vender a Vivendi su participación en el contrato de servicios urbanos de Rabat-Salé, valorado en 6.000 millones de euros.

Este auge de Vivendi suscita reacciones críticas de la prensa marroquí. 'Neoprotectorado: Vivendi, dueño de Rabat', titulaba Le Journal aludiendo a un regreso solapado del colonialismo, mientras Demain comparaba a Marruecos con países centroamericanos que, el siglo pasado, estuvieron en manos de una sola compañía de EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0031, 31 de enero de 2002.

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