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Zapatero advierte a Aznar de que peligra el Pacto por la Justicia

'El Poder Judicial no puede actuar como una cámara ideológica'

El presidente José María Aznar tiene que actuar de inmediato para que el Pacto por la Justicia, suscrito por el Gobierno, el PP y el PSOE, no sea un fracaso antes de empezar a andar. Este peligro existe, a juicio del líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, por el uso que de su mayoría ha hecho el sector conservador del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) al elegir, marginando la voz del grupo progresista, a cuatro magistrados para el Supremo. 'Aznar tiene que restituir las bases del acuerdo y devolver el prestigio a esta institución que no puede ser ni actuar como una cámara ideológica', señaló Zapatero.

En su penúltimo día de estancia en México y poco antes de salir hacia la ciudad de Guadalajara para pronunciar una conferencia en la universidad, el dirigente socialista hizo unas consideraciones de política nacional con muestras de evidente preocupación por los hechos ocurridos en torno al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). 'El descrédito del Gobierno ante los ciudadanos sobre el funcionamiento de la justicia es absoluto, y no tiene remedio, pero tiene un pacto con el PSOE inspirado en principios, y en reformas para el funcionamiento de la justicia que Aznar debe restituir', dijo Zapatero.

El aviso también iba dirigido al presidente del CGPJ, Francisco José Hernando. 'El presidente Hernando responde claro está a una mayoría política, pero el CGPJ es autónomo y él no debería haber colocado en crisis a esta institución'. Por tanto, Zapatero no piensa dar el asunto por zanjado sino que pide a Hernando, al Gobierno y al PP que 'reflexionen' y a partir de ahora creen las condiciones para que el Consejo cumpla su tarea de apoyo a la reforma de la justicia.

El líder socialista anunció que aceptará de inmediato una invitación que le hizo el presidente del CGPJ para reunirse y le expondrá sus puntos de vista. Zapatero afirma que los miembros del Supremo 'no se pueden elegir por motivos políticos' y el CGPJ no puede ser una cámara ideológica. El líder socialista se hizo eco de una frase 'de un dirigente popular' para lanzar sus reproches: 'La frase fue que 'ahora toca dar la vuelta a la tortilla'. El Gobierno debe tener espíritu de Estado' para evitar que tanto el Pacto por la Justicia como el Consejo elegido no sean un fracaso.

'No veo nada'

Sobre el Congreso del PP deliberadamente Zapatero apenas esbozó un par de frases. 'No veo nada, aunque espero que sea democrático'. A su juicio, el tema pendiente del PP tiene que ver con la sucesión de José María Aznar y eso no está en el orden del día.

El portavoz socialista, Jesús Caldera aseguró ayer que la reunión del Pacto de la Justicia tendría como principal objetivo no sólo analizar lo sucedido el pasado miércoles en el CGPJ, sino poner de manifiesto que la elección de los candidatos del sector conservador implica no haber respetado el consenso en el que debe basarse el Pacto por la Justicia. 'No se trata de un reparto de cuotas, sino de que el órgano de gobierno de la Justicia funcione por consenso', señaló. En este sentido, criticó las afirmaciones de algunos miembros del Poder Judicial sobre la importancia de la mayoría en la elección de magistrados, recordando que la elaboración de la Constitución y de otras grandes normas derivó del consenso. Caldera insistió en la necesidad de revisar el grado de cumplimiento del acuerdo 'porque la cosa no va bien'.

El ministro portavoz, Pío Cabanillas, rechazó ayer que haya justificación para convocar reuniones de urgencia de los pactos del PP y el PSOE en materia de Justicia o Antiterrorista, como piden los socialistas, a quienes acusó de intentar encubrir de esa forma sus problemas internos. Cabanillas aseguró que el Gabinete no había hecho ningún análisis de la polémica generada por las votaciones en el Consejo General del Poder Judicial para cubrir cuatro vacantes del Tribunal Supremo. El portavoz del Ejecutivo hizo hincapié en que esas votaciones han sido democráticas y las críticas a ellas demuestran 'poca sensibilidad democrática' ante una decisión interna de un órgano independiente. Para él, es una 'exageración' hablar de crisis institucional y cree que lo que refleja la actitud del PSOE es 'una constante en los últimos tiempos', que consiste en que 'ante la falta de proyectos e ideas, el propio afán de notoriedad hace que lleguen a criticar de forma superficial y sin sentido algunas cuestiones'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de enero de 2002