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El turismo registró en 2001 la cifra más baja desde el 'boom' de 1997

La recesión económica mundial agrava las dificultades del País Vasco para atraer turistas

Los viajeros que acudieron al País Vasco durante todo el año 2001 fueron 1.386.928, un 5,54% menos que en 2000, lo que constituye la cifra más baja desde 1997. Los datos del Instituto vasco de Estadística-Eustat confirman así la caída libre del turismo en Euskadi, un sector que había despegado de forma espectacular a raíz de la inauguración del Museo Guggenheim en octubre de 1997 y el posterior alto el fuego de ETA. La cifra más alta de entradas se registró en el año 1999, cuando casi se llegó al millón y medio de visitantes.

Los turistas extranjeros han sufrido la variación más pequeña. Su elección de Euskadi como destino vacacional está marcado de forma clara por la inauguración del Guggenheim. Si en 1997 llegaron 296.481 viajeros extranjeros, un año después, ya con el museo bilbaíno funcionando a pleno rendimiento, esta cifra superó las 400.000 entradas, cantidad que no se ha rebajado desde entonces.

Sin embargo, el turismo nacional, de mayor envergadura, sí que se ha resentido de manera significativa. En 1999 se alcanzó la cima de más de dos millones de visitantes nacionales, para bajar en los años posteriores y reducirse en 2001 a 1.807.903 viajeros, 67.640 menos que en 2000 y la cifra más baja desde 1997.

El descenso de turistas durante 2001, a pesar de la ligera recuperación de diciembre, no ha tocado por igual a las tres provincias vascas, aunque en todas ha bajado. Donde mayores descensos se han registrado ha sido en Vizcaya y Guipúzcoa, mientras que en Álava ha habido una bajada suave en el número de visitantes, pero un aumento en las pernoctaciones. Vizcaya tuvo el año pasado un 6,39% menos de visitantes (530.323 personas) que en 2000 y 1.013.745 pernoctaciones; Guipúzcoa contabilizó un 6,41% menos de turistas (591.840) y 1.141.295 pernoctaciones, y Álava bajó un 1,69% (264.765) y tuvo 481.070 pernoctaciones.

Para los hoteleros la situación es especialmente dramática en Bilbao. 'Según nuestros cálculos, en Bilbao el turismo ha bajado bastante más, un 12%', indica Fernando Sánchez Crespo, director del Hotel Ercilla. 'Nuestros clientes [refiriéndose a toda la capital] son principlamnete hombres de negocios y visitantes culturales. La recesión económica se ha notado mucho en los primeros y las empresas que restringen gastos comienzan por las estancias en otras ciudades', explica. Así, si antes se acudía a un congreso a Bilbao y la estancia incluía dos noches de hotel, ahora se ha reducido a una. 'Muchos vienen a hacer negocios y se marchan en el día', insiste.

Los turistas culturales tambien han bajado, según Sánchez Crespo, porque el tirón del Guggeneheim se ha desacelerado. El director del Ercilla afirma que la sucesión de atentados de ETA durante el verano de 2000 fue el mayor causante de este espectacular descenso.

Al sector le inquieta especiamente que el fuerte descenso de la demanda va a coincidir con un importante incremento de la oferta, con la próxima creación de mil plazas hoteleras en Bilbao y sus alrededores. Sobre todo, las de los hoteles de lujo de las cadenas Sheraton y Silken. 'Si con los viajeros que acuden ahora no hay para los [hoteles] que ya estamos, no sé qué va a suceder si la situación no cambia', apunta Sánchez Crespo. La preocupación es grande en el sector. Reconocen que han vivido dos o tres años 'muy buenos', pero ahora tienen que unirse para perfilar estrategias comunes con que atraer al turista y transmitir una imagen de Euskadi alejada del terrorismo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002