Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una ex empleada asegura que Enron destruyó pruebas hasta hace pocos días

Los documentos se referían a sociedades creadas para ocultar pérdidas

El departamento contable de Enron seguía destruyendo documentos a mediados de este mes de enero, según ha revelado una antigua empleada que acudió a su despacho a devolver material que pertenecía a la compañía y se vio sorprendida por lo que vio. La empleada tomó muestras de lo destruido, documentos que hacen referencia a Jedi, una de las compañías creadas por Enron para ocultar operaciones. Agentes del FBI (policía federal estadounidense) registraron ayer la sede de Enron en Houston (Texas) para investigar esta denuncia.

La supuesta destrucción de papeles en Enron se suma a la que se produjo en Andersen, auditora de las cuentas del gigante energético. Un juez federal de Houston abrió ayer un procedimiento para investigar la supuesta destrucción de pruebas, tanto en Andersen como en Enron, en el mismo día que una ex empleada de la eléctrica denunciaba que esta práctica se realizó hasta la semana pasada.

Maureen Castaneda, que fue directora de la sección de inversiones en el extranjero, tenía su despacho ante las oficinas de la sección de contabilidad de Enron. En declaraciones a diversos medios de comunicación, Castaneda ha revelado que cuando acudió a entregar un ordenador personal a la compañía vio cómo los empleados de contabilidad rebuscaban con atención en unas 15 cajas con papeles. Más tarde notó que las trizas de papel se acumulaban en las papeleras. "No sé lo que buscaban, pero desde luego estaban interesados en alguna cosa", dice.

A instancias de un abogado que ha presentado una querella contra Enron en nombre de algunos inversores, Castaneda tomó una caja de material triturado. En la cadena de televisión ABC, la antigua empleada mostró papeles en los que se leía la palabra Jedi, una de las empresas secretas empleadas por Enron para enmascarar pérdidas, que así no eran contabilizadas en los balances oficiales. Otros empleados corroboraron la versión de Castañeda en el diario The Wall Street Journal con referencias a otra de estas sociedades paralelas, LJM.

Orden de conservar papeles

Enron insistió ayer en que en cuatro ocasiones, entre el 25 de octubre y el 14 de enero, se advirtió a los empleados de que no destruyeran ningún material que pudiera ser necesario en las pesquisas en marcha. Esta precaución se adoptó cuando la empresa tuvo noticia de que la SEC, el órgano regulador de los mercados en Estados Unidos, investigaba sus prácticas contables. Un portavoz de la compañía dijo desconocer el contenido y el alcance del material destruido y anunció que se ha abierto una investigación.

"Si era tan importante conservar el material no sé por qué lo destruían", replicó ayer Maureen Castañeda. "Yo me marché en la segunda semana de enero y allí seguían con la eliminación". Castañeda declaró al diario The New York Times que la destrucción de documentos comenzó antes de Navidad.

No menos de una docena de comisiones parlamentarias, ministeriales y de la Comisión del Mercado de Valores se han movilizado para analizar el derrumbamiento de la que llegó a ser séptima compañía de Estados Unidos. Comisiones y subcomisiones del Senado y de la Cámara de Representantes comenzarán mañana a escrutar el caso. Algunos miembros de la investigación aseguran que la destrucción de documentos jugará un papel central en las comisiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de enero de 2002