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Zapatero pide 'humildad' a Aznar para recomponer relaciones con Marruecos

El presidente rechaza contactos informales con Rabat

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, instó ayer en Ceuta al Gobierno a hacer 'todo lo posible' por recuperar cuanto antes las relaciones diplomáticas con Marruecos, para lo que le pidió que actúe con 'humildad'. El dirigente socialista, que ha permanecido dos días en la ciudad autónoma, subrayó que es el Ejecutivo que preside José María Aznar 'el que tiene la obligación de mover ficha y tomar las iniciativas precisas para que regrese a Madrid el embajador marroquí, porque cada día que pasa, la recuperación de la confianza es más difícil'.

Personas del entorno del rey Mohamed VI han intentado estas últimas semanas establecer cauces de diálogo informales con Aznar, a través de empresarios y de representantes del mundo de la cultura, para tratar de poner fin a la crisis diplomática que empezó el 27 de octubre con la llamada a consultas del embajador marroquí en Madrid.

El presidente ha rechazado, por ahora, utilizar estas vías paralelas y ha insistido en que la reanudación del diálogo debía llevarse a cabo a través del embajador de España en Rabat, Fernando Arias-Salgado, que permanece en su puesto, según indican fuentes diplomáticas.

Zapatero recalcó también que el Gobierno español 'tendrá que hablar con el PSOE en el Parlamento' de su viaje a Marruecos, en diciembre, durante el que fue recibido por el rey. A su regreso, de Rabat, el líder socialista pidió reunirse con Aznar pero éste desestimó la solicitud y le propuso entrevistarse con el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué.

El secretario general del PSOE indicó que durante su audiencia con el soberano detectó que le preocupaba más el conflicto del Sáhara que su reivindicación sobre Ceuta y Melilla. El monarca aparcó el tema porque, precisó Zapatero, si surgía 'sabía que la respuesta era evidente'. 'De manera contundente y firme diríamos que se trata de dos ciudades españolas con gran historia y con un futuro cargado de porvenir'.

Para el secretario general de los socialistas España debería aprovechar durante el primer semestre del año su presidencia europea para fomentar la inversión en Marruecos, 'especialmente en el norte, que debe ser una prioridad para el Gobierno español'. Esta zona, en la que se asentaba hasta 1956 el Protectorado Español, es una de las más pobres. 'Por eso', según Zapatero, 'el desarrollo del norte marroquí debe ser una cuestión preferente'.

El grueso de la emigración marroquí hacia España no es, según las encuestas de la Guardia Civil, originaria del norte del país sino de la región de Beni Mellal, en el Medio Atlas, más subdesarrollado aún que el Rif en el que el cultivo del hachís mejora los ingresos de numerosos familias.

El secretario general destacó, por último, los 'avances democráticos' en Marruecos, 'aunque insuficientes'. Recordó que en el Gabinete del presidente, el socialista Abderramán Yusuffi, hay ministros 'que han estado exiliados durante décadas o que han pasado por la cárcel'. De cara a las elecciones legislativas de septiembre, el PSOE pondrá a disposición de sus correligionarios marroquíes toda su maquinaria electoral y expertos en estrategia. Esas elecciones serán 'las más homologables [a las que se desarrollan en Europa] de las que se han celebrado hasta ahora'. 'Hay que ayudar en todos los órdenes porque es posible la evolución hasta un sistema donde se garanticen las libertades públicas y los derechos fundamentales'.

Curiosamente, la prensa marroquí no ha criticado hasta ahora la visita de Zapatero a Ceuta a diferencia de lo que hizo en su día cuando ministros o políticos españoles relevantes visitaron la ciudad autónoma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de enero de 2002