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La red privada euskalduniza a sus docentes a menor ritmo que la pública

El 75% del profesorado público puede dar clase en euskera, frente al 57% de la concertada

El 75% de los profesores de la red pública dispone del perfil lingüístico 2 (PL 2), que permite dar clase de cualquier asignatura en euskera, frente al 57% de la privada concertada. El auge de los modelos bilingüe y monolingüe en euskera ha obligado al profesorado a un gran esfuerzo de euskaldunización. Pero a pesar de que los colegios privados concertados acogen a un 53% de los alumnos del sistema educativo vasco, el aprendizaje del euskera por parte de sus profesores ha llevado un ritmo más lento. La falta de oportunidades es la razón más esgrimida.

La necesidad de que el profesorado vasco aprenda euskera ha sido una de las principales preocupaciones del Departamento de Educación en los últimos veinte años y, a la vez, ha supuesto un gran quebradero de cabeza para muchos de los docentes directamente afectados.

La diferencia de conocimiento del euskera entre los docentes de las dos redes refleja las variadas condiciones en las que tienen que euskaldunizarse los profesores. La mayoría de estos docentes empezó a aprender euskera por su cuenta, mientras seguía impartiendo docencia. Justo lo contrario de lo que pasó en la red pública, donde hace veinte años se puso en marcha el programa Irale, los cursos oficiales de euskaldunización de los profesores.

El proyecto ha servido para dar un importante acelerón a la lengua vasca, pero las liberaciones para que acudan los profesores de los colegios privados concertados son escasas. Esto ha propiciado el desequilibrio. De los 1.100 docentes que son liberados cada año para estudiar euskera, sólo 175 de la red privada acude al Irale, pese a que sus centros disponen de un sustituto costeado en gran parte por el departamento. El resto de docentes del sistema privado que decide estudiar euskera lo tiene que hacer por sus propios medios.

El responsable de Enseñanza Privada de Comisiones Obreras, Julen Torres, advierte de que la presión en los centros privados a causa de la transformación de líneas de modelo A (castellano con el euskera como asignatura) en B (bilingüe) y D (íntegramente en euskera) y la amenaza del despido objetivo están incrementando la motivación de los docentes hacia la obtención del PL 2. Torres añade que los colegios de la red privada concertada ofertan los bachilleratos y, sobre todo, los ciclos formativos de Formación Profesional en modelo A, al no disponer de profesorado euskaldunizado ni de material adecuado en los curriculos tecnológicos.

Cursos para los sustitutos

El propio Consejo Escolar de Euskadi destaca en su último informe sobre el sistema educativo que es 'urgente' la equiparación del personal de la enseñanza privada con el de la pública en las condiciones y requisitos de acceso a los cursos de euskaldunización para asegurar 'la igualdad de oportunidades'.

Pero con el paso del tiempo, es el propio programa Irale (al que el próximo año Educación destinará más de 8.000 millones de pesetas) el que ha pasado a ser cuestionado por los diferentes sectores académicos.

Los malos resultados obtenidos en los exámenes de las últimas convocatorias (un 60% de profesores no logró el PL 2) han lentificado el proceso de euskaldunización y colocado al departamento ante la tesitura de abordar la reestructuración de este servicio para adecuarlo a las nuevas necesidades. Los docentes disponen de tres cursos para obtener el PL 1 (un año) y el PL 2 (dos años).

Un estudio realizado por el sindicato STEE-EILAS detalla los aspectos de Irale que, a su juicio, deben modificarse. En primer lugar, reclama la apertura del programa al personal sustituto, 5.000 profesores en la enseñanza pública. En los últimos años se ha facilitado un número de liberaciones cercana a las 40. El sindicato cree también que es 'absurdo' mantener el actual cupo de liberaciones (900 para la red pública y 175 para la privada) porque no se cubre, en especial en lo relacionado con los colegios públicos. Hasta 400 plazas han quedado vacías este año. Además, el informe reclama más medios para mejorar la cualificación en euskera del profesorado que ya dispone del PL 2.

Mientras, centrales como Comisiones Obreras y UGT solicitan la introducción de la evaluación continua en el Irale. Para estos sindicatos, una de las causas del elevado número de suspensos es el hecho de que la evaluación continua de los alumnos en los cursos apenas tiene valor en la nota final, que se fía al examen. Para CC OO, el peso de la evaluación continua debe ser al menos del 60% en el caso del PL 2.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de diciembre de 2001