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Zapatero inicia su visita a Rabat con reproches a Aznar por situar al PSOE en la 'anti-España'

El líder socialista recuerda que el Gobierno también le reprendió cuando pidió el Pacto Antiterrorista

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó anoche a Rabat con el único afán de intentar la defensa "de los intereses de España". Algo que a su juicio sólo puede hacerse mediante el diálogo y la cooperación "y no con el enfrentamiento". El líder socialista, que se entrevistará el martes con el rey Mohamed VI, acusó al presidente del Gobierno, José María Aznar, de tener tan solo "un proyecto de poder" pero no de país. Por eso, a su juicio, Aznar gobierna "sin diálogo y sin respeto a los demás". Zapatero lamentó que Aznar quiera situar a los socialistas en la "anti-España".

El presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, y el secretario regional socialista de esa federación, José María Barreda, quisieron que Zapatero compartiera ayer con ellos y con más de 2.000 militantes y simpatizantes socialistas de la región el almuerzo navideño que celebran cada año. Zapatero estuvo con ellos en Toledo pocas horas antes de partir a Rabat, donde poco después de medianoche fue recibido en el aeropuerto por el ministro alauita de Asuntos Exteriores, Mohamed Benaisa, y el titular de Territorio y Vivienda, Mohamed El Yazghi, informa Europa Press.

En su discurso, muy crítico con el presidente del Gobierno, tomó como columna sobre la que desgranar sus argumentos la crítica que Aznar le hizo cuando tachó de desleal el viaje a Marruecos cuando ambos países viven una crisis profunda que se plasmó unilateralmente por Marruecos al retirar a su embajador en España.

En todo momento, el líder socialista rechazó con vehemencia esos argumentos y puso ejemplos para avalar su demostrada lealtad para servir a los intereses de España. "Propusimos el Pacto Antiterrorista y se nos dijo que nos sacábamos conejos de la chistera; propusimos la creación de una fundación de ayuda a las víctimas del terrorismo y tampoco se acogió bien en un primer momento".

En ese contexto situó el rechazo a las acusaciones del Gobierno de no defender a su país por el hecho de viajar a Marruecos. "Desde aquí me voy a Marruecos mal que le pese a alguno; desde luego se han pasado en sus críticas". Zapatero dijo a los presentes que uno de los comensales, al saludarle, le había preguntado si tenía permiso para estar en Toledo. "Yo a Aznar no le pido permiso para nada", aseguró.

De manera indirecta hubo más alusiones a ese viaje pero lo llamó por su nombre sólo al final de su intervención. "Voy a Marruecos con el espíritu de hacer todo lo posible en interés de España y este interés se defiende con el diálogo y la cooperación y nunca con el enfrentamiento", apostilló Zapatero.

La desautorización de este viaje por parte del Gobierno y sus críticas al PSOE por pretender una reforma de la Constitución, aunque sólo sea para el Senado, resultan para Zapatero especialmente dolorosas porque le recuerdan "las peores páginas de la historia de España". "Es más, nos quieren situar como parte de la anti-España", remachó. "El comportamiento de Aznar demuestra que no es un patriota constitucional porque quien busca de verdad y defiende los valores de la libertad, la tolerancia y el respeto, busca el encuentro y construye un país, todo lo contrario de lo que hace Aznar". Aún así Zapatero terminó su alocución con el deseo de que el Gobierno pase una feliz Navidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de diciembre de 2001