Los chilenos votan hoy un nuevo Parlamento sin el 'efecto Pinochet'

Los sondeos dan la victoria al Gobierno de socialistas y democristianos

Ocho millones de chilenos están convocados hoy a las urnas para renovar la mitad de los senadores electos (18) y todos los diputados (120), en la segunda contienda electoral que afronta el Gobierno de coalición del socialista Ricardo Lagos en menos de dos años. Con el ex dictador Augusto Pinochet fuera de escena, la derecha transformó la campaña en una medición de la fuerza de su líder, el alcalde de Santiago, Joaquín Lavín.

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La situación económica, y especialmente el desempleo, fueron los principales temas de debate de una campaña sin ideas nuevas. Las encuestas coinciden en que la Concertación, la coalición integrada por democratacristianos y socialistas que gobierna desde 1990, volverá a imponerse sobre la derecha por un margen de unos cinco puntos (47% contra 42%). El oficialismo obtendrá un mejor resultado que en la primera vuelta presidencial, cuando a finales de 1999 Lagos ganó a Lavín por menos del 1%. Pero la derecha subirá casi seis puntos respecto de las últimas parlamentarias, en 1997.

El triunfo oficialista, sin embargo, no se reflejará del todo en los escaños porque lo dificultan las reglas electorales impuestas por la dictadura, que permiten una sobrerrepresentación de la minoría, hasta ahora la derecha.

En senadores, se prevé un empate entre los dos grandes bloques y, en diputados, que la Concertación reduzca su ventaja.

Más diferencias habrá en cada bloque. El peso del desgaste de la coalición gobernante recaerá sobre la Democracia Cristiana (DC), que se estima que retrocederá en cuanto a diputados y dejará de ser el mayor partido del país, a pesar que los dos ex presidentes que militan en sus filas, Patricio Aylwin (1990-1994) y Eduardo Frei (1994-2000), se emplearon a fondo en la campaña. Se espera también un crecimiento del ala 'progresista' del oficialismo.

A su vez, los sondeos muestran en la derecha un aumento del partido más pinochetista, al que pertenece Lavín, la Unión Demócrata Independiente (UDI), sobre sus aliados de Renovación Nacional (RN).

La derecha culpó a la Administración de Lagos del aumento del desempleo, de la delincuencia y de imponer una reforma laboral que afecta al clima para el crecimiento. Y el Gobierno recogió el guante en los últimos días de campaña: los ministros y Lagos salieron a defender su obra.

En los comicios está ausente el factor Pinochet. La derecha, y hasta la UDI, procuran alejarse de la imagen del general, porque quita votos. Éste parece más lejano que cuando estaba arrestado en Londres y no podrá votar porque está procesado. A finales de noviembre, en plena campaña, cuando el ex dictador cumplió 86 años, no hubo el tradicional besamanos de la cúpula derechista.

Tras enfrentar una elección municipal en 2000 y ahora las parlamentarias, el Gobierno espera que los próximos años sin comicios por delante permitan un clima de entendimiento con la derecha para reformar la Constitución y eliminar la herencia pinochetista y las trabas al funcionamiento normal de una democracia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 15 de diciembre de 2001.

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