Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EVALUACIÓN DE LA OCDE SOBRE LA SECUNDARIA

Un 20% de los alumnos españoles no alcanza el nivel mínimo en matemáticas

Los estudiantes de 15 años en España destacan únicamente en el análisis de textos

El 20% de los alumnos españoles de 15 años no alcanza el nivel mínimo en matemáticas, frente a un 9% con un alto nivel, muy lejos de japoneses, coreanos, belgas, canadienses, australianos, finlandeses, franceses, suizos o británicos, todos ellos por encima del 18%. Así lo indican los resultados del programa Pisa, llevado a cabo por la OCDE en 32 países. Si se suma este dato a los avanzados ayer respecto a la comprensión de textos escritos -4% de estudiantes españoles muy buenos frente a un 42% de malos o muy malos- se completa el panorama de resultados alcanzados a los 15 años de edad.

Las familias saben que un mal rendimiento escolar suele conducir al abandono de los estudios por falta de competencias básicas. 'Cuando la proporción de alumnos es muy elevada en las partes más bajas de la escala de comprensión de lo escrito, esto indica que una gran parte de la población activa y de los electores de mañana no tendrán las competencias requeridas para pronunciarse con pleno conocimiento de causa', argumentan los autores del informe de la OCDE.

El problema de España no se limita a un resultado global por debajo de la media en el dominio del idioma, sino a la abundancia de estudiantes poco competentes. Es verdad que la presencia de italianos y alemanes en niveles similares contribuye a paliar psicológicamente el desastroso efecto de los resultados hispánicos. Los estudiantes españoles de secundaria son mejores cuando se trata de 'analizar el contenido del texto' que a la hora de 'buscar la información' o 'identificar los grandes temas de un texto escrito', tendencias estas últimas compartidas con austriacos, canadienses, irlandeses, portugueses y británicos.

Las dificultades de los quinceañeros españoles en matemáticas y cultura científica parecen un mal punto de partida para dominar un mundo cada vez más penetrado de ciencia y tecnología. En las pruebas, los españoles obtuvieron 476 puntos de media en la escala de cultura matemática, que va de 334 (Brasil) a 557 (Japón). De cada cien estudiantes españoles analizados, veinte son muy malos en matemáticas, entendiendo por tales los que no llegaron a 400 puntos; y sólo pueden considerarse muy buenos nueve de cada cien, considerando como tales a los que lograron más de 600 puntos en esa escala. El resto constituye la medianía mayoritaria.

Para redondear la idea: España y Letonia están igualadas en porcentaje de alumnos buenos en matemáticas. Para encontrar porcentajes más bajos que el español hay que referirse a Grecia, Italia, Portugal, México o Brasil.

¿Qué relación existe entre la inversión realizada en la educación y los resultados de la evaluación realizada por la OCDE? Los expertos que pululan por la sede parisiense de esta organización reconocen que cuanto más elevados son los gastos por estudiante suelen registrarse mejores resultados en las tres áreas estudiadas (comprensión de textos escritos, cultura matemática, cultura científica); pero insisten en que 'no lo garantizan'.

Los gastos realizados en la enseñanza obligatoria de España suponen una media acumulada de 36.699 dólares (6,9 millones de pesetas) por estudiante durante la secundaria. Por lo tanto, son inferiores a la media de la OCDE, que es de 43.520 dólares (8,1 millones de pesetas) por estudiante (los datos utilizados para el estudio corresponden a 1998 para hacer más homogénea la comparación internacional). Pero también los resultados conseguidos por la educación en España se encuentran por debajo de la media de la OCDE en los tres terrenos analizados (lengua, matemáticas, ciencias), de modo que el relativo fracaso cosechado puede considerarse, más o menos, en línea con la inversión.

Sin embargo, países como Irlanda y Corea consiguen resultados educativos mucho mejores, con niveles de gasto similares a los de España. 'Estos casos prueban que unos gastos elevados por estudiante no garantizan altos resultados en las tres áreas estudiadas por el programa Pisa', comenta Andreas Schleicher, experto de la división de educación de la OCDE.

Los 30.844 dólares (5,8 millones de pesetas) por alumno gastados en Corea la sitúan entre los sistemas más eficientes del mundo: primero en cultura científica, segundo en cultura matemática y sexto en comprensión de lo escrito, siempre según los criterios utilizados por la OCDE. En el contexto europeo, Irlanda gasta un poco menos que España por estudiante y obtiene el quinto puesto mundial en comprensión de la escritura y el noveno en cultura científica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de diciembre de 2001