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LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

Ibarretxe propone un pacto de Estado para alcanzar la autodeterminación

Aznar niega mayor autonomía a Euskadi porque supondría 'echar abajo el edificio del Estado'

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, pidió ayer en el Parlamento de Vitoria un pacto de Estado para dotar al País Vasco de un nuevo status con más autogobierno. "El pueblo vasco no es una parte subordinada del Estado", dijo, para reclamar una convivencia "en pie de igualdad" en un Estado plurinacional. El PSE le aconsejó que no juegue 'con fuego', y el PP le advirtió del riesgo de convertirse 'en el motor de la destrucción de la autonomía'. Ibarretxe logró la creación de una Comisión Especial para profundizar en el autogobierno con los 36 votos de los grupos que componen su Ejecutivo (PNV, EA e IU), frente a 31 votos de PP y PSE (hubo una ausencia). Batasuna no votó. Horas antes, José María Aznar había advertido de que 'cuando se tiene más autogobierno que nunca, ir más allá supone echar abajo el edificio del Estado'.

Ibarretxe dejó ayer constancia de que su Gobierno y los partidos que lo conforman han tomado el camino decidido de superar el actual Estatuto de Autonomía. La demanda de una nuevo consenso que sustituya al que alumbró en 1979 el texto de Gernika fue su mensaje más nítido en el pleno monográfico sobre el autogobierno. Argumentó que el Estatuto no es ya punto de encuentro, sino elemento de desacuerdo, y que desea ir a un nuevo Pacto de Estado que permita 'profundizar' el actual nivel de autogobierno, activando las disposiciones adicional primera y derogatoria de la Constitución y la adicional del Estatuto de Gernika. 'El pueblo vasco', dijo, 'no es una parte subordinada del Estado' y pidió un status 'en pie de igualdad' dentro de un Estado plurinacional.

El presidente del Gobierno vasco, que pintó un catastrofista panorama de la autonomía, habló no ya sólo de regresión autonómica -para lo que se arropó con los discursos reivindicativos de socialistas como Pasqual Maragall y Manuel Chaves-, sino de 'involución democrática'. Y advirtió de que el debate de ayer, lejos de terminar nada, es el primer paso de un proceso para el aumento del autogobierno, ante el que mostró toda la determinación que le acompaña desde su victoria electoral.

Advertencia por advertencia, los portavoces del PP y del PSE le señalaron que cualquier estrategia para superar el Estatuto de Gernika encontrará una fuerte oposición desde el constitucionalismo. 'No juegue con fuego', le aconsejó el portavoz de los socialistas vascos, Nicolás Redondo, 'porque los deseos de ruptura pueden ser contagiosos, y usted ya me entiende'.

El PSE, que había acudido con la idea inicial de abstenerse en la votación de la propuesta de Ibarretxe, como hizo en el pleno de pacificación, votó finalmente en contra, ante unos planteamientos más duros de lo que esperaba y la convicción de que Ibarretxe no busca realmente el diálogo.

Aun así , el lehendakari logró su propósito de poner en marcha en el Parlamento vasco una Comisión Especial para profundizar el autogobierno, aunque sin lograr el acuerdo de ningún grupo de la oposición, y sólo con los 36 votos de su Gobierno y la ayuda de Batasuna, que no votó.

Réplicas de Mayor y Redondo

Tanto el portavoz del PP, Jaime Mayor, como el secretario general del PSE, Nicolás Redondo, rechazaron de forma frontal el discurso de Ibarretxe y le recomendaron que 'dé marcha atrás' y abandone 'sus posturas más ortodoxas'. Mayor dijo que Ibarretxe más que el representante 'ordinario del Estado es un representante cabreado con el Estado' porque sólo lanzó críticas contra la Administración central, en lo que dijo es una estrategia para justificar cualquier actuación futura para conseguir la autodeterminación.

Mayor interpretó que lo que sucede en el PNV es que 'para ser leales con la esencia de su propio partido tienen que ser desleales con el Estatuto'. Un problema que se agrava al haber recibido 80.000 votos de Batasuna: '¿A quiénes quieren engañar ahora: a Batasuna. y así vaciarles de votos, o a nosotros? Mayor finalizó asegurando que el PNV 'representa la ortodoxia nacionalista en la que el Estatuto no es un fin sino un medio, una meta volante'.

Redondo quiso dejar muy claro que 'es mentira' que la autodeterminación traiga la paz, 'porque todo el mundo sabe que quienes la exigen matando, matarán después para que digamos lo que ellos quieren'. El dirigente socialista le dijo a Ibarretxe que se vaya olvidando de un País Vasco 'desgajado del Estado' y mucho menos cuando el terrorismo se anida en esa exigencia. Al igual que Mayor, Redondo no tuvo ninguna duda en advertir al PNV de que no van a entrar a debatir la superación del Estatuto, y en ningún caso facilitarán que se realice una consulta popular de autodeterminación: 'El camino, lehendakari, no es la autodeterminación, sino el autonomismo. El camino no es la independencia, sino el federalismo en España y en Europa'.

También el presidente del Gobierno central, José María Aznar, hizo llegar una advertencia a Ibarrtexe. 'Las comunidades autónomas nunca han dispuesto de tanta capacidad política y financiera como ahora', dijo, y alertó contra 'aspiraciones' que, en un momento en el que se 'está culminando el diseño autonómico', puedan 'echar abajo el edificio del Estado'. 'Evidentemente, los discursos se tienen que cambiar', advirtió en la clausura de unas jornadas empresariales en Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de octubre de 2001