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La Unió de Llauradors exige que Bruselas debata la prórroga de las ayudas al sector de los frutos secos

La Unió de Llauradors i Ramaders ha pedido que los ministros de agricultura de la Unión Europea prorroguen las subvenciones al sector de los frutos secos, que se venían percibiendo en los últimos diez años. El próximo 22 de octubre se reúne el consejo de ministros de agricultura de la Unión, y no se tratará este asunto, en contra de lo que prometió el pasado mes de julio el comisario Franz Fischler. El secretario general de la Unió de Llauradors, Joan Brusca, recuerda que 'Fischler anunció el pasado 23 de julio que se iba a realizar un estudio sobre la situación del sector de la fruta seca, y que luego se presentarían propuestas para la continuidad de las subvenciones, o bien para abrir una nueva línea de ayudas'. Brusca añade que el compromiso se cerró en tratar el tema en el próximo consejo de ministros de agricultura, compromiso que, al final, no se va a cumplir.

'Además, el ministro español Miguel Arias Cañete, se reunió con el sector el pasado 30 de julio, y también se comprometió a proseguir estas reuniones este mes de septiembre', añade Brusca. Estos encuentros, que deberían servir para consensuar una propuesta conjunta de los agricultores españoles cara a defender sus intereses en Europa, tampoco se han llegado a producir. 'En estos momentos, no tenemos ninguna noticia de Arias Cañete sobre esta materia, a pesar de las promesas realizadas hace dos meses', dice Brusca.

Ante esta situación, la Unió de Llauradors-COAG no descarta convocar manifestaciones en defensa del sector en las próximas semanas. Movilizaciones que también han planteado más delegaciones de COAG en comunidades autónomas como Cataluña o Murcia. El secretario de la Unió matiza que, de todos modos, sería bueno que se reuniese el sector de productores de frutos secos de la Comunidad Valenciana para estudiar qué actuaciones se pueden llevar a cabo.

El sector de los frutos secos posee una destacada importancia económica en la agricultura de la Comunidad Valenciana, siendo ésta la autonomía que cuenta con la mayor producción de toda España, con una extensión de 160.000 hectáreas, de las que 120.000 están dedicadas al cultivo de la almendra.

Un papel social

Pero, además, la producción de frutos secos cumple un papel social y medioambiental. De hecho, evita el despoblamiento de las zonas del interior, ya que hay comarcas, como el Maestrat en Castellón o el Vinalopó en Alicante, en las que la mayor parte de las familias tienen plantaciones de frutos secos que les ayudan en su economía diaria. Además, el cuidado de estas explotaciones evita la extensión de los incendios, actuando de cortafuegos naturales.

Joan Brusca defiende que la permanencia de las ayudas europeas es imprescindible para la supervivencia del sector de los frutos secos en nuestro país. 'Tenemos una competencia muy fuerte de Estados Unidos, y también de Turquía, que, por sus características climatológicas y orográficas, cuentan con una producción muy fuerte que acapara el mercado', añade. Sin el mantenimiento de estas subvenciones, concluye Brusca, los agricultores abandonarán las explotaciones y se perderá la producción. De hecho, ya ha comenzado la campaña de recolección, con unos precios bajísimos en el mercado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de octubre de 2001