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La apicultura factura 1.500 millones de pesetas al año y da empleo a 3.400 personas

Sevilla y Huelva, las principales productoras

Andalucía, con 420.000 colmenas y 1.500 millones de pesetas de facturación al año es, junto a Extremadura y la Comunidad Valenciana, la principal productora de miel de abeja del país. La apicultura da trabajo, además, a 3.400 personas en toda la comunidad. Éstos son algunos de los datos conocidos este fin de semana durante la celebración de la Primera Feria de la Miel, que tiene lugar en Lanjarón (Granada). Cerca de una treintena de empresas, entre las dedicadas a la extracción y comercialización de la miel o las relacionadas con la maquinaria, el vestuario o la elaboración de productos apícolas (cera de abeja o cremas), participan en la feria.

'El valor de la apicultura', señala José Orantes, uno de los organizadores de la feria, que se inauguró el pasado viernes, 'no está sólo en la producción de miel, sino en cómo las abejas colaboran en la conservación del medio ambiente: basta decir que son las responsables del 80% de la polinización en el medio natural'. 'Su importancia', añadió, 'está cada vez más reconocida'.

Al primer certamen sobre el mundo de la miel en Andalucía han acudido empresas no sólo de otras zonas del país, como Galicia o Castilla-León, sino también de Latinoamérica, como Brasil o Uruguay. Además de la feria, la organización ha llevado a cabo un ciclo de conferencias y mesas redondas sobre los temas relacionados con la producción apícola.

'Andalucía es una de las comunidades punteras en España en cuanto a producción', señaló Orantes, 'y corre pareja a Extremadura y la Comunidad Valenciana. Dentro de la región, Huelva y Sevilla son las provincias en las que se cuenta un mayor número de colmenas'.

Hay cerca de medio millón de colmenas contabilizadas en toda la comunidad que alcanzan los 1.500 millones en beneficios. 'Aunque es una cantidad relativamente pequeña en el sector agrícola', puntualizó Orantes.

La feria, además de los puestos en los que las diferentes empresas exhiben diferentes tipos de miel, como la de romero, eucalipto o mil flores, la jalea real, o la cera de abeja para piel y cuero, acoge también un espacio dedicado al Aula Apícola de Azuqueca de Henares (Guadalajara), uno de los mayores museos españoles sobre el mundo de la miel.

En ese espacio pueden contemplarse todos los tipos de colmenares realizados por el hombre, desde Kenia a Polonia, pasando por los más típicos de la Alpujarra. También ofrece curiosidades, como una colección de fotografías del siglo pasado en torno a la producción apícola o cómo se lleva a cabo el proceso de recolección de la miel.

Los visitantes pueden contemplar, asimismo, un panal real de abejas en plena tarea, o saber, por documentos históricos, que la miel fue tan preciada en un tiempo, como en el siglo XVIII, que el robo de colmenares podía suponer una pena de cinco años de prisión.

El certamen de Lanjarón pretende ser, según sus organizadores, un lugar de encuentro entre apicultores, productores, comerciantes o técnicos dedicados a la maquinaria de recolección de miel para poner en común diferentes puntos de vista o nuevos avances en torno a un producto que empieza a dejar de ser considerado como un bien de consumo de lujo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de octubre de 2001