Mensaje en una bomba: 'Cómete esto, Osama'

La tripulación del 'Vinson' reduce la actividad y pone a punto el portaaviones para nuevos ataques

A bordo del <b><i>Vinson< / b>< / i> - 12 oct 2001 - 22:00 UTC

Tras cinco días de ataques contra Afganistán lanzados desde la cubierta de este portaaviones, los aparatos iniciaron una pausa cuando regresaron la noche del jueves. El barco empezó a prepararse para rearmarse y recargar combustible para una nueva fase de la operación militar.

Richard Wren, comandante del Vinson, anunció la pausa en las operaciones militares durante una reunión con toda la tripulación. Pero el comandante concluyó su explicación con una advertencia: 'Hay que estar preparados para todo lo que nos encomienden'.

Uno de los oficiales del barco admitió que los detalles de la próxima fase todavía se desconocen. El portaaviones tiene que estar preparado para poder reiniciar hoy mismo los bombardeos.

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Wren dijo que el Vinson estaba 'preparado' para realizar tareas de apoyo a cualquier hipotética operación en tierra. Los vuelos que salen del portaaviones pueden colaborar con las fuerzas especiales u otras unidades de tierra.

Desde que partieron los primeros reactores, la noche del domingo, entre 65 y 70 aviones han salido del Vinson cada día para bombardear varios objetivos de Afganistán, incluyendo aeropuertos, infraestructuras militares, avionetas de los talibán y campos de entrenamiento de presuntos terroristas en las zonas de Kabul, Kandahar y Shindand.

De los aviones que han partido del Vinson ha caído básicamente munición precisa y guiada, pero algunos de los que se prepararon para salir el jueves fueron provistos de bombas de dispersión antitanques. 'Cómete esto, Osama', pintó ayer un miembro de la tripulación sobre una de las bombas que se cargaban en los aviones.

Las tormentas de polvo han creado unas condiciones de visibilidad extremadamente difíciles en el sur de Afganistán, lo que en los últimos dos días ha creado dificultades a los aviones que parten del Vinson, situado a centenares de kilómetros de la frontera de Afganistán. Algunos aviones, incapaces de localizar sus objetivos, han tenido que regresar al portaaviones con toda su carga intacta.

No obstante, como la misma pausa indica, los comandantes creen que han alcanzado la mayor parte de objetivos establecidos. La superioridad aérea de Estados Unidos se estableció desde el principio. 'Creo que podemos volar prácticamente donde queramos en Afganistán sin temer que nadie nos lo impida', dijo el capitán Chuck Wright, subcomandante de la fuerza aérea.

'Ahora es momento de recargar, de ir a comprar, de parar en la gasolinera', explicó Wren. 'Y de estar preparado para responder a una nueva llamada si alguien nos pide que hagamos algo'.

El trabajo logístico, no obstante, deja poco margen para que la tripulación se relaje, aunque estaba previsto que ayer bajara el ritmo y la intensidad a bordo: 'Cuando llegas al cuarto y al quinto día de una operación de esta envergadura, la gente empieza a estar cansada', añadió Wren.

En otro signo de relajación, los comandantes eliminaron las restricciones impuestas por motivos de seguridad a la tripulación en el uso del correo electrónico y de Internet. Los marineros se concentraron en la zona del barco donde se encuentran los ordenadores para enviar mensajes a sus familias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de octubre de 2001.

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