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EL 'CASO GESCARTERA'

Rato asegura que cuenta con el apoyo de Aznar frente a la presión para que dimita

El vicepresidente comenta que 'sabe asestar golpes en política, pero también recibirlos'

El vicepresidente segundo y ministro de Economía, Rodrigo Rato, se siente 'muy seguro y cómodo en el Gobierno', y también 'completamente respaldado', tanto por el presidente Aznar como por el secretario general del PP, Javier Arenas. Así lo manifestó ayer un portavoz de Rato, saliendo al paso de los problemas que atribulan al vicepresidente: la responsabilidad política en el escándalo de Gescartera, el préstamo concedido por uno de los bancos que operaba con la agencia de valores de Antonio Camacho a una empresa de su familia y el plante de los socialistas en la negociación para renovar 36 cargos institucionales tras acusarles de 'chantaje' para colocar a 'los amigos' de Rodríguez Zapatero.

Rato está 'muy tranquilo', añadió su portavoz, 'porque de la misma forma que sabe asestar golpes en política sabe también recibirlos'. Es su reflexión en unos días que reconoce como 'muy duros', pero que 'los aguanta con temple' porque veinte años de vida pública le han convertirdo en 'un fajador resistente a las adversidades'.

Oportunidades para poner a prueba el temperamento que le atribuyen sus allegados no le han faltado al vicepresidente en las últimas semanas. De los documentos y testimonios sobre el comportamiento de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) durante la crisis de Gescartera, a Rato le afecta directamente el nombramiento de Enrique Giménez-Reyna como director general de la Agencia Tributaria cuando éste había afrontado ya problemas con la CNMV como socio y administrador de la agencia de valores andaluza Sefisur, sancionada en 1996 por haber emitido obligaciones hipotecarias sin autorización ni conocimiento de la CNMV.

También es responsable del nombramiento de los directivos del organismo regulador y de la actuación de su dimitida presidenta, Pilar Valiente, en la vigilancia de las actividades de Gescartera, que han acabado en un fiasco de 18.000 millones de pesetas. Sobre ambas cuestiones comenta el portavoz de Rato: 'El vicepresidente reconoce que no es un señor que pasaba por allí. Tiene claro que debe asumir las responsabilidades que le atribuya el Parlamento'.

Respecto a la sombra de un presunto delito de prevaricación que planea sobre los responsables de la CNMV, llamados a declarar esta semana por la juez que instruye el caso Gescartera, el vicepresidente se muestra 'igualmente dispuesto a asumir la responsabilidad' que los tribunales asignen a los supervisores que él nombró. 'He tratado de responder al perfil profesional exigido para tales nombramientos. Es evidente que alguno ha fallado y por eso ha dimitido', comentó.

A pesar de las 'constantes demostraciones de apoyo', que, según su portavoz, asegura recibir Rato en las últimas semanas, el vicepresidente 'se quedó completamente tranquilo' cuando Aznar no le preguntó sobre la persona que había elegido para sustituir a Valiente al frente de la CNMV. 'El Consejo de Ministros aprobó por unanimidad el nombramiento de Blas Calzada'. Este hecho ha sido interpretado por Rato como 'prueba de que goza de la máxima confianza' del presidente. También comentó que Gescartera 'no le aleja' de la sucesión de Aznar porque 'nunca ha estado en esa batalla'. En el supuesto de que el PP o el propio Aznar se lo propusiera, Rato respondió a través del portavoz: 'Hasta ahora nadie me lo ha pedido'.

'No tengo nada que ocultar'

Rodrigo Rato aseguró ayer a la SER que no tiene nada que ocultar respecto al crédito de 525 millones que le otorgó el HSBC en 2000 a la sociedad Muinmo. Rato argumentó que posee, con sus hermanos Ramón y María Ángeles, una sociedad que a su vez tiene el cien por cien de las acciones de Muinmo. Tal sociedad, subrayó, es 'garante' de ese crédito, y añadió que se trata de una operación comercial normal, por la que paga el tipo de interés del mercado. suscrita con un banco, 'que es coincidencia', dijo, con el caso Gescartera, pero que se se trata de una entidad 'con miles de clientes' en España. Tres meses después de conseguir el crédito, la sociedad Rueda de Emisoras, propietaria del cien por cien de las acciones de Muinmo, se disolvió y transmitió su patrimonio a Muinmo, el 31 de marzo de 2001. Por la venta en 1990 de 63 de las 68 emisoras de la cadena Rato, la familia del vicepresidente obtuvo 5.400 millones. Rato aseguró que ha declarado en el Registro de Altos Cargos del Congreso dicha sociedad. 'Por ahí no voy a tener problemas', ya que, opina, 'no es incompatible ser ministro de Economía con tener una sociedad mercantil'. Agregó que Muinmo tiene buena rentabilidad, y recordó que el beneficio operativo asciende a 130 millones anuales, por lo que no prevé ninguna dificultad en la devolución del préstamo, que vence en 2002. PSOE e IU han pedido las pruebas documentales de dicho crédito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de octubre de 2001

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