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Empresas del sector literario, audiovisual y musical se unen en una Mesa Antipiratería

El aumento espectacular de reproducciones ilegales de los productos culturales ha disparado la alarma entre las empresas de los sectores literarios, musicales y audiovisuales. La Mesa Antipiratería se constituyó ayer en Madrid para promover medidas de defensa contra una actividad que crece día a día.

Empresas como Subterfuge, Virgin España, Warner Chappell, la editorial Santillana, Sogecable y Fnac; asociaciones como la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro) y Artistas, Intérpretes y Ejecutantes (AIE), y unos grandes almacenes son algunos de los participantes en la recién creada Mesa Antipiratería. Durante el encuentro se decidió pedir medidas eficaces y promover avances legislativos contra el fraude y los delitos de propiedad intelectual. Con esta iniciativa se persigue también una actuación más rigurosa por parte de las administraciones. La Mesa Antipiratería presentará públicamente su plan de actuación a comienzos del próximo año, en el que se convocarán unas jornadas contra la piratería.

Las cifras son elocuentes. La industria del ocio y el entretenimiento representa el 4% del producto interior bruto. Sólo en el sector musical, el más afectado, se habla de pérdidas en España que superan los 15.000 millones de pesetas y más de 700.000 millones en todo el mundo. 'Para mucha gente, la piratería es sólo la manera en que se ganan la vida algunos emigrantes, pero no es así. Tras los puestos callejeros de compactos ilegales hay mafias organizadas', asegura Álvaro de Torres, director general de Warner Chappell Editorial. 'Por ahora, la gran afectada es la música -dos de cada diez discos vendidos en España son piratas-, pero libros, DVD, videojuegos o películas de vídeo serán los siguientes'.

Para José Luis Sevillano, director general de la Asociación de Intérpretes y Ejecutantes (AIE), todos las medidas que se tomen para evitar este comercio ilegal son pocas. Desde la AIE se puso en marcha el año pasado una campaña publicitaria, Sé legal, para evitar la piratería. A su juicio, sería conveniente la implantación de la copia privada digital (una especie de canon que los importadores entregan a las entidades de gestión para que éstas a su vez lo repartan entre los autores) que permita paliar el daño económico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2001